lunes, 12 de diciembre de 2011

Restaurante Cal Paradis, pasión hecha cocina.

Buenas a todos, en esta ocasión voy a comentar el restaurante Cal Paradis (Av. Vilafranca 30, Vall d´Alba, Castellón, www.calparadis.es).

Como se termina el año, y dicen que no hay que dejarse ninguna cuenta pendiente antes de terminarlo, fui a visitar a Miguel Barrera, propietario y cocinero de Cal Paradis, al que le prometí que antes de que terminase el año volvería a hacerle una visita. Primero de todo, decir que estar con Miguel es siempre un placer, porqué transmite la pasión por su trabajo en todo momento, y aún en malos momentos como los actuales, no sucumbe al desaliento, y eso hace muy especial a Miguel y por ende al restaurante.

El restaurante, está en el pueblo de Vall d´Alba, hacia el interior de la provincia, a unos 30-35 minutos en coche desde la ciudad de Castellón. Al llegar al pueblo y a la avenida, impacta el contraste de su calle y locales con el restaurante, porqué está rodeado de un par de bares de "toda la vida". Con una fachada cuidada en pizarra, amplia entrada, y ajardinada con respecto a su entorno. En la recepción se nota la inversión que se hizo hace 6 años para darle ese paso de calidad al local. Entrada con paredes de piedra, mobiliario en piel, columnas en mosaico, muy cuidada la iluminación, cava a la vista... Y lo mejor ventanas con vistas a lo más bonito del pueblo, sus almendros y olivos, que aunque en diciembre están secos, en temporada de flor es una vista digna de mención.

El día que fui todavía estaba en temporada de setas y de jornada (el último día, y menos mal que fui!!!). Y Miguel me lo ofreció como sugerencia y aprovechar al material que tenía, ya que me dijo que había entrado buen material durante los últimos días, sobretodo rovellón.

Y ahí que nos pusimos a la faena, yo a la mesa, y Miguel a los fogones.

El menú largo constaba de 9 platos, pero Miguel me obsequió con un par más como detalle hacia mí, ya que iba con mucho apetito, eso no quita para que con el menú simple no sea suficiente, porqué lo es con creces.

Empecemos con el menú:

1. Aperitivo de la casa, chips de patata con vinagreta de miel y naranja con seta. Me gustó mucho la vinagreta de miel, suave y dulce que con la sal de las patatas hacía un buen contraste.


La cerveza que se ve, es la Cruzcampo Gran Reserva, a mi personalmente me gustan puntos más amargos del lúpulo, pero, entraba igual de bien.

2. Pulpo confitado con crema de patata y rovellón, excelente el punto del pulpo, pulpo pequeño de roca, y el sabor que da el rovellón es espectáculo puro, carnoso y sabroso.


3. Puerro, perdiz, y variado de setas en escabeche. Muy buenas las setas escabechadas, punto suave de vinagre y sabor presente de las setas, la perdiz escabechada quizá un pelín seca para mi gusto, pero en sabor, con el puerro combina bien. Resalta la presentación del plato, sobretodo por el volumen con el cilindro de puerro.


4. Rebozuelo, espinaca y cabrales. Para mí, uno de los platos estrella de este menú, por presentación, el color verde de la espinaca, envolviendo a las setas, el olor del cabrales, que aunque parezca que se apoderará del sabor del resto de ingredientes, consigue un equilibrio entre todos. Para mí, excelente.


5. Rovellón a la brasa, caldo de cebolla roja y jamón ibérico, con allioli. Otro gran plato, por producto principalmente, pues es el rovellón a la brasa, pero el sabor de este hongo, merece un plato para el solo. Con el caldo y sobretodo con el allioli braseado está de auténtico vicio.


6. Boletus edulis, gamba y trufa tuber melanosporum, sólo los ingredientes ya lo dicen todo, en este plato vamos a más, aunque sea frío, los sabores hacen sinfonía, y cada uno, al mismo tiempo es protagonista, son un equipo bien conjuntado. Es un placer el sabor del boletu tratado en carpaccio. Otro de los grandes del menú.


7. Huevo ecológico, caldo de garbanzos, bacalao y trompetas de la muerte, para mí, el más flojo del menú, pero es que después del sabor del rovellón y el boletu, cambiamos a otro concepto. Además, para mi gusto, estaba falto de temperatura, aunque el sabor del caldo del bacalao y el garbanzo estaba muy rico, pero la trompeta no estaba muy presente, aunque le aporta carnosidad. El huevo estaba trabajado a baja temperatura. Lamento no poner foto, pero por fallo técnico no la tengo.

8. Arroz de verduras y setas. el otro plato extra que me coló Miguel, y que bueno estaba, un punto del arroz meloso perfecto en cocción, y sabor excelente, buen fondo, y el sabor de todas las verduras, una maravilla, en setas había rovellón y llanega entre las que pude distinguir. Gran plato, pena que esté fuera de carta de menú de setas.


9. Raya, llanega negra y cebolleta y alcaparra encurtida. El picante de la salsa en su punto, y la textura gelatinosa de la llanega negra conjuga bien con la raya. Nada más a resaltar.


10. Caldo de caza y setas, ñoqui de calabaza, higadillos y trufa tuber melanosporum. Otro de los grandes protagonistas de la jornada, en este plato el sabor de caza y más con el frio que empieza a hacer, sienta de maravilla, la intensidad que transmite tanto el producto, como el caldo, es muy buena, potencia pero sin exagerar y saturar el gusto, y el ñoqui de calabaza ayuda a ello, un punto dulce entre tanta potencia cárnica. Excelente.


(antes del caldo)


(con caldo)

11. Botifarra de carrillada y morro de ternera con setas de la cesta. Carrillada trabajada a su punto, se corta con el dorso del tenedor, y se deshace en la boca, intenso sería la palabra que mejor lo definiría. A eso, le sumamos el rovellón que nos ha acompañado a lo largo del menú.


12. Postre: el otoño en el plato, combinación de varios postres, pastel de calabaza, crema de castaña, yogur de leche de cabra, requesón de leche de cabra, seta confitada, granada, membrillo. Si hay algo que me gusta es combinar sabores, y este postre da mucho juego a ello, yogur con membrillo, o con granada, o cuajada con la seta confitada, o seta con crema de castaña... el abanico es muy amplio, y todos ellos muy bien preparados.


Y hasta aquí, el menú de las setas de Cal Paradis.



Si quisiera ponerle una pega, es en el tema de vino por copas, pero hay que tener en cuenta que ofrecer variedad de vino por copas en estos tiempos es difícil si no tienes una larga rotación de gente.

Por otro lado, el servicio, transmite la familiaridad que da un pueblo, sin perder en ningún momento las formas.

El precio del menú es de 45 euros IVA incluido, que con cerveza y una copa de vino (DO Rioja aceptable, no recuerdo el nombre) subió todo a 50 Euros. Un precio más que ajustado para el despliegue realizado.

Para mí, tras Modesto Fabregat de Arbequina, está Miguel Barrera, una referencia para esta provincia, al que deseo desde este blog que le sonría la suerte y se vaya valorando cada vez más su trabajo, su empeño y su pasión por la cocina.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.













  

4 comentarios:

Raquel dijo...

Creo que ahora lleva la barra del antiguo Mercat de les Tapes (los chicos TOP de la guindilla, se han trasladado a los bajos de OXO). Una opción low cost para probar su cocina.

Juan López dijo...

Tienes toda la razón Raquel, Miguel es el encargado de diseñar las tapas del local, 15 tapas gin-bar, se llama ahora si no recuerdo mal. Pero Miguel me dijo que ha querido cambiar el concepto entre Cal Paradis y el nuevo local (todavía no he ido). Y en cocina están 2 chicos de su confianza. Muchas gracias por leer el post y comentar. Nos vemos en los bares!!!. Un beso.

Ente dijo...

Una pinta muy muy tremenda, Juan. Me he quedado con ganas de probarlo, sólo estuve en una ocasión en jornada de trufas y creo que esta prometía más.

Juan López dijo...

Ente, la respuesta es categóricamente SÍ, sobretodo por el tema precio, que la trufa ya sabemos lo que cuesta y todo un menú de trufa... prepara la cartera amigo!!!. Como Miguel me envía siempre correo de las jornadas y eventos, al próximo que pinte bien te aviso y nos plantamos allí. Abrazo!!!.