martes, 1 de febrero de 2011

Daluan, una experiencia... desagradable

Buenas a todos, retomo las experiencias gastronómicas y lo hago, por desgracia, con una experiencia poco agradable vivida en Morella, en este "famoso" restaurante.

Como se puede leer en el título la aventura no fue de las mejores, pero como siempre, para gustos los colores, así que si a alguno le ha gustado este restaurante, libremente, que lo comente, pero yo no puedo pasar por alto que determinados sitios de cierto renombre vivan de éxito pasado y el cliente se lleve un mal trago.

Esta excursión la hicimos una amiga y yo en el puente de diciembre (como veis llevo cierto retraso con las publicaciones), decidimos pillar coche e ir algo más lejos del Castellón o el Grao, que ya los tengo muy vistos. Informándome por internet y un par de guías que tengo, y leyendo diversas criticas, al restaurante que mejor ponían es a éste, Daluán (www.daluan.es), de él comentan la excelente RCP, y buen hacer de la comida de autor.

Así que allá fuimos, como me despisté, reservamos el mismo día, y ya por ahí empezaron los problemas, pues quien se puso al teléfono no fue muy cortés que se diga. Conseguimos mesa en la terraza, pero casi como si nos hicieran el favor de nuestra vida, al llegar a Morella, fuimos a buscar el restaurante, vimos el cartel de que en el restaurante no había sitio, pero no había nadie en recepción, así que subimos a preguntar cual era nuestra mesa y si alguna mesa se había dado de baja y podíamos comer en el salón, pues no nos dio tiempo ni a preguntar, apareció una señora que enseguida nos espetó, "ustedes aquí, NO, ustedes a la terraza", Aseguro, que me faltó el canto de un duro para coger e irme a cualquier bar, pero como lo importante era la comida y un mal día lo tiene cualquiera, pues me aguanté las ganas y nos quedamos.

Nos acompaño el camarero a la terraza, hay que decir que la calle es muy estrecha y con poca luz, así que en invierno hace frío, suerte que hizo sol, y no se notaba tanto, de la terraza decir que tiene un bonito detalle, como son las mantas en las sillas, por si la estufa no es suficiente, te la pones en las piernas, y oye, dan calorcito... Pero a partir de ahí, todo fue de mal en peor.

De inicio, de las estufas solo había encendida una, por que ya había una pareja sentada, pero donde nos pusieron a nosotros, solo uno de los dos recibía el calor, así que le pedimos que por favor encendiera la otra estufa, el camarero lo intento un par de veces, y nos dijo que es que no funcionaba, hasta ahí, vale, uno asume que está estropeada y punto. Como yo soy más caluroso que ella, pues le cambié el sitio y ya esta, pero a lo largo de la comida empecé a pasar frío, resulta que pasado un rato, a nuestro lado se sienta otra pareja y le dicen lo mismo a otro camarero, y de forma inocente le comenté que no insistiera mucho que su compañero me había dicho que no funcionaba, el chaval muy gentilmente me contestó "no se preocupe, lo que pasa es que hay que saber encenderla" y en un par de intentos, estufa funcionando, y yo me pase media comida pasando un frío de tres pares de narices. Otro detalle de la terraza es la música ambiente, la tenían a un volumen que se hacía incómodo estar allí, y como era el aniversario de Lennon, nos tragamos un recopilatorio chill-out de los Beattles...

Esto a nivel de servicio, junto con otros detalles que comentaré después, ahora me centraré en la comida.

De inicio la carta ya es corta, pero es que hubo un par de paltos que no tenían (llegamos a las 14:00h para comer), entiendo que quizá el día anterior se les pudo acabar, pero al menos que te avisen al principio de lo que hay o de lo que no hay, pero no hagas que la gente piense que quiere para luego decirte que de eso ya no queda y vuelta a empezar. 

Así pues, los entrantes fueron, huevo moldeado con crema de foie y trufa, sobre el papel suena excelente, pero sobre la mesa es otra historia, plato frío como el tiempo, sin sabor de la trufa y foie imperceptible, sólo se salva la yema del huevo y por que podías mojar pan, que si no, ni eso.


De segundo entrante, carpaccio de ciervo, como siempre, los carpaccio se caracterizan por la calidad de la carne, en este caso, he de decir que fue el mejor plato con inmensa diferencia, buena carne, y bien los frutos secos y el vinagre Módena, pero tampoco para lanzar cohetes.


Como platos principales, yo pedí magret de pato  y ella ternera en "meloso", una vez más platos fríos, el pato, demasiado hecho, aunque aún se podía comer, y de la ternera, tres cuartos de lo mismo.



Como postres, strudel de manzana, que fue un auténtico desastre, mucha masa de hojaldre, bañada en la crema de turrón y helado de canela, que lo ablandaba aún más, y adivinad, FRIO. Y el sorbete con crema de castaña, y eso es lo que fue, una castaña de postre, pues le preguntamos, si el sorbete era líquido o de cuchara, por que lo quería líquido, el camarero (el mismo que no podía encender la estufa) nos dijo que era líquido, y como era el sorbete?, de cuchara. vamos, demencial. Y de sabor, pues normal, pasa sin pena ni gloria.



En lo que respecta a bodega, me pareció corta, y ninguno de los vinos de la carta me convencía, quizá por ignorancia de la mayoría de ellos, así que no puedo opinar de este tema. Así que opté por cerveza, y como estaba?, CALIENTE!!!.

La verdad es que no sé como calificarlo, lo bueno fue que nos reímos mucho con cada metedura de pata, nos reímos por no llorar, pero de verdad, que fue un desastre tras otro. Para mí, es el ejemplo del quiero y no puedo, quiero ofrecer una comida de alta calidad a un precio de restaurante normalito (26 euros por cabeza), y eso por desgracia, no es posible, o una cosa o la otra, aún así, esto es mejor que los restaurantes que te cobran como alta cocina y luego son normalitos... Lo que si han de mejorar, es el trato al cliente, fue realmente nefasto.

Yo, personalmente, no volveré al Daluan, por que aunque el precio sea ese, consiguieron que me pareciera caro para lo que recibí.

Un inciso, otro restaurante de Morella al que no volveré es Casa Roque, fui hace 3 años, y solo recuerdo que no comí muy bien (platos típicos morellanos) y a un precio exagerado, salones grandes y ruidosos... creo que Morella y yo, no nos llevamos bien gastronómicamente hablando.

Espero encontrar un hueco pronto para volver a publicar, he de comentar restaurantes como Selma Junior y La cuina de Fernando en Castellón, Regentamar y El torreón en Burriana, Peixes y Brases en Denia, Nou Manolín en Alicante... poco a poco.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.







viernes, 21 de enero de 2011

La piazzeta, Un italiano más.

Buenas a todos.

En esta ocasión comentaré un restaurante italiano, La Piazzetta (Plaza Santa Isabel, 4. Almazora).
Siempre había oído hablar de este restaurante, y de su calidad como restaurante italiano.

Para ser justos, quizá no eran las mejores condiciones para valorarlo, pues íbamos un grupo amplio de amigos, y con más ganas de fiesta que de valorar la comida, pero una cosa no quita la otra, y procuraré daros mi visión más objetiva.

El local como tal, es amplio y luminoso, luminoso pero de luz artificial, los focos son potentes (no me quiero imaginar la factura de la luz de este loca)l, en cuanto a decoración, sinceramente, bastante pobre, con elementos de estilo romano, pero de baja calidad.

Al ser tan conocido el restaurante, y ser amplio, pues estaba lleno, a pesar de ello, la insonorización es bastante buena, y se podía mantener la conversación.

El servicio es bastante atento, para lo que implica un local de estas características, con tanto trajín y personal limitado, la verdad es que fueron bastante efectivos, y algunas de las camareras aún mantenían la sonrisa!!!.

En cuanto a la comida, pedimos todo platos para compartir, el primero fue carpaccio, que estaba bastante correcto, pero como todo carpaccio, el secreto esta en la calidad de la carne, y en esta ocasión es de bastante calidad, nos gustó a todos.



Ensalada con queso de cabra, frutos secos, bacon y vinagre Módena, otro plato sin mucho misterio, pero agradecido a la hora de comerlo.


El otro plato fue un plato de puntillas, un plato, que como todo el mundo sabe, es muy característico de la Toscana (apreciese cierto tono irónico al comentario), este es para no comentarlo, no por que estuviera malo, si no por que creo que es un plato que no corresponde a este tipo de restaurante (y que al mismo tiempo también deja claro que es un restaurante que no se dedica de forma exclusiva a la cocina italiana, lo que para mi gusto le resta calidad).


Como último plato, pedimos pizza para compartir, pedimos una pizza combinada de 2 de las que había en la carta en este caso, mitad chorizo (ideal para la digestión de la cena), y la otra mitad con la clásica jamón y champiñón. A mi particularmente, me parece una masa normalita, fina, pero sin nada especial, ni en el crujiente, ni en el sabor, y que sean capaces de hacer una combinación de 2 pizzas distintas, me indica, que no cuidan mucho la identidad de un restaurante que consideran que es un referencia en cuanto a cocina italiana.



Luego vino la sesión de postres, aquí si que he de decir que estaban todos, muy, pero que muy buenos, de verdad que merece la pena ir para probar el brownie, por ejemplo. el crepe de chocolate y helado, esta cremoso, suave, vamos, que repetiría sólo por los postres. También probamos el tiramisú y la panacota con frutos rojos, la verdad que de los 4 el tiramisú fue el mas flojo, pero insisto, en que están todos muy buenos.









Para beber, solo pedimos cerveza y de barril, así que no puedo opinar de la carta de vinos.

Precio final, casi 20 euros aproximadamente por cabeza, bastante razonable, para lo que comimos.

Es un sitio recomendable para ir, ofrecen cierta calidad de comida, con servicio amable y a precio razonable, pero eso sí, no esperéis encontrar una excelente pizza, o grandes platos italianos que no puedas probar en cualquier otro lugar.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.

miércoles, 12 de enero de 2011

Restaurante Pairal, restaurante para una ocasión especial.

Perdonad que haya tardado tanto en volver a publicar, pero entre fiestas y despistes, la verdad es que he dejado bastante abandonado el blog. Pero lo retomo por donde lo dejé, y aviso que estos días he hecho acopio de mucha y muy buena información,  no sólo de la provincia, si no también de mi provincia, Alicante.

Como he dicho, empezaré por donde lo dejé. En este caso es el restaurante Pairal, de la ciudad de Castellón, que se encuentra en la calle Dr. Fleming 24, este restaurante es un clásico entre los restaurantes de nivel de la ciudad, este verano (antes de decidirme a crear el blog) tuve la oportunidad de probar el menú degustación, y salí bastante contento, pues había variedad en platos, la carta de vinos es aceptable, y lo mejor, es que no sales a un precio desorbitado (menú degustación no llegaba a los 40 euros, más vino, que eso depende de lo que uno se quiera gastar). En esta ocasión, como mi intención era únicamente informar (y disfrutar), pues me limité a ir a carta.

Lo primero que llama la atención, es el local en si mismo, a mi gusto se ha quedado anclado en los años 80, aunque renovado, la decoración todavía destila aromas demasiado clásicos para el tipo de cocina que hacen, supongo que va en el carácter de los propietarios, que son de la vieja escuela. Otra cosa que me llamó la atención tanto la primera vez que fui como en esta, es que no había prácticamente gente en el local.

Pero lo importante, que es la comida, la verdad es que merece la pena probarla. Así que paso a comentaros lo que ese día probé.

Como aperitivos, unas chips de chirivia, remolacha y patata, que se agradecen mientras esperas y te tomas la cerveza de rigor, luego una crema de calabaza con lámina de ibérico, nada del otro mundo, pero agradable.





Como entrantes, erizo de mar gratinado (la verdad es que es ver erizo en la carta y no puedo evitar pedirlo), muy bien hecho, una bechamel cremosa y sabroso, muy bonito el detalle del crujiente alga, aunque recuerda al pan de gamba del chino, pero me quedo con el de la Tasca del Puerto.


El otro entrante, ravioli de espinaca con vieira y crema de bogavante, este ya lo probé en el menú degustación, y no podía dejar de pedirlo en esta ocasión, por que esta de vicio, esa crema es puro marisco, sabor marino, y es necesario tener pan a mano para poder mojarlo.


Como plato principal, steack tartar, ya habréis visto que en esta página abundan los steaks, pero es que es una de mis perdiciones (tengo tantas...), a ver, el steack se basa en el producto, y en estos restaurantes se les presupone carne de primera calidad, y en este caso, es así, la mezcla de ingredientes es buena, te preguntan si lo quieres mas o menos picante y te lo elaboran delante tuyo (se dice que es así como se debe hacer, pero todo depende de la cantidad de personal que tenga el restaurante). He de decir que estaba rico, pero, los he probado mejores, un curioso detalle lo de la P de pairal, y el helado de mostaza excelente, y eso sí, la ración es generosa.


Postre, brownie, denso a más no poder, si eres amante del chocolate, te hartaras de él!!!, pero está rico. Lo mejor del postre, el vino dulce, que ayudó a que el chocolate pasara.


Para beber, sólo tomé cerveza y el vino dulce, pero la carta de vinos es buena y amplia. Pero es sí, los precios, si no recuerdo mal, eran un poco elevados.

La verdad, es que fue una experiencia agradable, la comida es buena y a un precio aceptable (40 euros aprox.), para una ocasión especial, merece la pena ir.

Y hasta aquí, la nueva entrega del blog, espero ponerme al día después de tanto retraso.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.