miércoles, 13 de abril de 2011

De ruta por Madrid, restaurante Zorzal (CERRADO)

Buenas a todos, para terminar con los comentarios de mi ruta por algunos de los restaurantes de Madrid voy a hablar del restaurante Zorzal (Paseo Eduardo Dato 5, www.restaurantezorzal.com).

Mi intención para este día era poder ir a un estrella Michelín, e intentarlo, lo intenté, pero siendo el día del padre y sábado por la mañana, o estaba cerrado (me llamó la atención que bastantes restaurantes de los que consulté cierran sábado por la mañana y abren por la noche), o estaba lleno (insisto que era el día del padre), el único que si tenía hueco era supuestamente Zaranda, pero la sorpresa fue que en su lugar esta Zorzal, que es la herencia de Zaranda que en la actualidad se ha mudado a Mallorca al Hotel Hilton Sa Torre. En el caso de Zorzal, no cuentan con la estrella, pero como podéis ver, a veces la diferencia no es tanta entre un restaurante con estrella como con quien no la tiene. Y en el caso de Zorzal, se nota la herencia, y las ganas de si no conseguirla, por lo menos acercarse lo máximo posible.

Desde el inicio me transmitieron benas sensaciones, pues con sinceridad por teléfono ya me dijeron que tenían bastante ocupación y que quizá no podrían estar lo pendientes que a ellos les gustaría, a pesar de su aviso, fui igualmente (ya había recorrido media Castellana y no estaba para dar mas vueltas, jejeje). Y de verdad, que no me arrepiento, pues fue una experiencia de lo más completa gastronómicamente hablando.

El local presenta una decoración sobria pero muy luminosa, ventanales amplios que cubren el salón principal, uso de tonos azules que tranquilizan y te hacen estar cómodo. Tiene 2 salones principales uno en planta baja y uno en planta inferior. El salón inferior, obviamente carece de luz natural, pero la iluminación es buena y con un punto más íntimo. Por ponerle un defecto, los servicios están en la planta inferior y hay que bajar escaleras, lo digo desde el punto de vista de alguien que no pueda bajar las escaleras.

Con respecto al servicio, Sergio, el jefe de sala, fue impecable, siempre atento, y con muy buen sentido del humor, que a pesar de tener el salón principal lleno, en ningún momento me sentí desatendido, casi podría decir que lo mejor del restaurante es el como me sentí.

En lo que toca a la comida, empecemos, la carta no es excesivamente amplia, y no presenta menú, así que le propuse que me hicieran a su gusto un menú degustación maridado, y sin ningún problema, lo diseñaron, insisto, trato de 10.

El menú comenzó con un aperitivo, morcilla almendrada, buena combinación, aunque la almendra siempre enmascara, el sabor potente de la morcilla cuadra bien con la almendra.



Siguiente plato fue salmón ahumado casero con vinagreta agridulce y pepinillo, a simple vista, parece un plato de lo más simple, pero en el plato ya es vistoso por el contraste de colores con el fondo blanco del plato, pero en boca es aun mejor, el ahumado del salmón y el punto graso de este tipo de pescado se compensa con el agridulce, y es un gusto a las papilas gustativas.



Siguiente, alcachofa con all i oli (o como dicen en otros sitios, ajoaceite), como describiría este plato... la verdad es que se me hace difícil, pues es un grandísimo plato, con una combinación de sabores que no esperas, cada uno de los ingrediente marcan su calidad por separado, pero en conjunto son aun mejores.



Seguimos con el plato de pescado, salmonete salvaje, que marcan la buena calidad del producto en la piel, crujiente y siempre ese punto de poco hecho en el interior, os habréis dado cuenta que muchas veces insisto en este aspecto en el pescado, pero si os fijáis siempre es en restaurantes de calidad contrastada y es la forma en la que a mi más me gusta el pescado. La guarnición estaba al nivel del pescado. Podría decir que este plato es el que menos me sorprendió, por que ya he probado varios pescados en esta línea, pero eso no quita para que el trabajo fuera excelente.



Como plato de carne, rabo de toro deshuesado, y con el respeto de los que he probado en restaurantes de amigos mios, que pensaba que eran insuperables, he de decir, que este se lleva el premio de todos los que he probado hasta la fecha. A pesar de que la apariencia del plato es que va a ser un palto pesado y de difícil digestión, nada más lejos de la realidad, entrada muy suave para lo que es la carne de rabo de toro, la reducción de salsa, muy sabrosa, el mejor del menú con diferencia.



Como postre fue crema de queso de cabra con frutos rojos, todo lo que no fue el plato de carne, lo fue el postre, se me hizo pesada la carga de queso de cabra a pesar de la acidez que aportan los frutos rojos, no quiero decir con ello que estuviera malo, en absoluto, solo que me resulto pesado para el final, y más cuando las raciones no son cortas.



En el maridaje, no tuve oportunidad de hacer fotos a las botellas de vino, y no recuerdo las bodegas, pero si las variedades, como blanco fue una uva godello del norte de España, vino mineral que cuadró muy bien con los 3 primeros platos, en el paso al pescado ya pasamos a tinto, uva tinta de toro reserva, quizá poderoso en el plato de pescado, pero clavado para el rabo de toro. Con el postre, uva monastrell de Alicante, dulce sin ser empalagoso.

Lo mejor fue sin duda el momento en el que me dejaron pasar a cocina y pude conocer a todo el personal, que sorprendentemente, son menos de los que esperaba, curioso la mezcla de nacionalidades, el jefe de pescados es de Londres, carnes es argentino y postres es rumano, junto con un par de ayudantes de cocina. Pudimos estar hablando un rato y comentar como trabajan, como se entienden y la verdad, lo mejor, el buen ambiente que se respira en cocina, un gustazo.

El precio de toda esta experiencia es lo de menos, pero para que os hagáis una idea, todo no llegó a 70 euros, recordando que diseñaron un menú a propósito, el maridaje y la atención prestada.

Yo no lo dudaba y lo visitaba si tenéis oportunidad.

Como final comentaré por encima otro restaurante, que abre domingo por la noche que se llama Extremadura (C/ Libertad 13, www.restauranteextremadura.com), lo separo, porque el domingo tras el concurso y el trajín de los días anteriores estaba muy cansado, y poco pude comer, pero mi amigo y compañero de concurso, Manolo, me dijo que disfruto del menú que les ofrecieron después de que me fuera. Este restaurante lo conocimos de casualidad, pues la propietaria era una de las concursantes en el 4º premio Vila Vinateca de cata por parejas, y la verdad es que ella es un encanto y nos dijo que ella abría domingo noche y como no teníamos donde ir decidimos acercarnos. 

El local es un local clásico, al que ella esta intentando dar aire nuevo, presenta una buena bodega y como su nombre indica, sus especialidades son los platos extremeños. Lugar a tener en cuenta un domingo por la noche en Madrid, y si uno no está reventado de sueño como fue mi caso, seguro que lo disfrutará. De lo que pude probar, muy buena la degustación de quesos de la tierra en progresión de intensidades y un revuelto de trufa, foie y setas, muy sabroso, eso fue lo único que pude probar antes de retirarme.

Y lo último que comento ya de Madrid, a parte de que es una ciudad espectacular en la que da gusto estar, es una lista de restaurantes que fui recopilando restaurante a restaurante de los que fui, para poder probarlos en la próxima ocasión, pongo aquí los nombres y si alguno de vosotros ya ha estado o vais a Madrid y lo probáis estaría encantado de que publicarais vuestra opinión.

Los restaurantes son Viridiana (de este me avisaron que en precio se sube a la parra y que el propietario es un poco excéntrico, pero que merece la pena probarlo), Piñera, Arzabal, Va de Baco (este es similar al Monvinic de Barcelona, según me explicaron) y Sudestada como ejemplo de cocina oriental.

Espero que os haya gustado y os sirva de ayuda si os dais una vuelta por Madrid. No dejéis de pasar por el Mercado de San Miguel, y disfrutar de una cerveza en la latina un domingo por la tarde...

Y como siempre...

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.

1 comentario:

Juan López dijo...

En el lugar de Restaurante Zorzal en la actualidad se encuentra el Restaurante Lua de Manuel Dominguez y Pedro Espinosa.

Lamento la desaparición de Zorzal, lugar en el que disfruté de la cocina y del buen trato.