miércoles, 26 de octubre de 2011

Vieja Roma, pequeña Italia.

Buenas a todos. En esta ocasión os comentaré el que es, para mí, el restaurante italiano más característico de la ciudad de Castellón, La Vieja Roma (C/Echegaray 4).

Este restaurante lo conozco desde que llegué por primera vez a Castellón (hace ya más de 10 años), y guardo aprecio porqué me recuerda mucho a mi restaurante italiano preferido de Alicante, el Da Ricardo. Comparten ambos una esencia, propietario y cocinero italianos, y de elaboración lo más artesana posible, y eso se nota a la hora de comer sus platos.

De la Vieja Roma, decir que como local, no se caracteriza por ser muy cómodo, es pequeño y con pocas mesas, pero demasiadas para el espacio del que disponen, local ruidoso si este se llena, y que con el calor de la cocina puede ser agobiante. En cuanto a la decoración, es un retablo de recuerdos de la gente que ha pasado por el local, junto con carteles de cine clásico italiano y el escudo de Nápoles, eso, junto con los manteles de cuadros azules y la presencia de Salvatore (si no recuerdo mal), propietario y cocinero, en su mesa en la esquina del restaurante, le dan ese aspecto de restaurante típico de película que tenemos grabado en la retina.

Por lo que respecta a la comida, comentaré 3 platos, los que yo suelo pedir, aunque en la carta presenta una respetable variedad de pastas y algunas otras variedades de platos como los crespelle (parecido a la lasaña, pero en vez de capas de pasta, capas de queso).

Como entrante, uno esencial, la ensalada Coriolano, uno de los estrella en este restaurante, verdura variada con queso azul, mozzarella, y ya aliñada con vinagre Módena. Uno no piensa que una ensalada puede dar tantos sabores, y el secreto está en que ellos producen su propia verdura, y en su día ellos mismos vendían su verdura, a resaltar el sabor de los tomates.


Como 2º plato, papardelle al funghi porcinni, buena cocción de la pasta, y la salsa tiene un "algo" en el sabor que la hace adictiva y no sé pasar sin pedírmelo, será el sabor de las setas, la densidad de la salsa, el queso... o quizá la conjunción de las 3 cosas.


Y como postre, tienen una variedad de postres caseros, pero el que más me gusta a mí es el zavaione, helado de yema de huevo y vino Marsala, está espectacular, cremoso, sabroso, y aunque sea una auténtica carga de calorías, da gusto terminar la comida con este postre, si es que os queda hueco. Pues las raciones son bastante generosas.


Del servicio, decir que va según días, los hay que son encantadores y otros que son muy secos, se nota la diferencia de cuando eres nuevo a cuando has repetido más de una vez, el trato es más amable, pero aún así hay algunas ocasiones que no están de muy buen humor, sobretodo si llegas a hora límite de cierre de cocina. Pero conmigo he de decir que en general han sido siempre amables.

Sobre el precio, lo que veis junto con 1 cerveza, fueron 28 euros, para una persona puede salir algo caro, lo mejor es ir para compartir 2 entrantes y luego un plato, como digo las raciones son generosas, y en muchas ocasiones, no hemos pasado de los 20 euros y hemos salido rodando del restaurante.

Si vais, espero que os guste.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.



2 comentarios:

Raquel dijo...

Esa salsa de setas de Salvatore hace que se me salten las lágrimas. Lo has clavado con el menú para no fallar. Me quedo con las pastas, pero las pizzas con Alberto en el Etrusco, no?

Juan López dijo...

Jejeje. Gracias Raquel, la verdad es que el papardelle de la Vieja Roma es lo mejor, junto con el crespelle. En cuanto a pizza la del estrusco la recuerdo con mucho cariño, esa masa es espectacular, pero he de confesar que hace muuuucho tiempo que no voy. Lo que hace que se convierta en uno de los sitios "pendientes" para comentar.

Gracias por leer y comentar en el blog.

Un beso.