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jueves, 1 de enero de 2015

Fin del 2014, empezamos 2015

Buenas a todos.

Antes de todo, felicitar a todo el mundo esta nueva entrada de año 2015.

El que sea poco amigo de estas fiestas no quita que comparta la felicidad de todos y que menos que desear siempre lo mejor, que para eso estamos en este mundo, para pasarlo bien.

La verdad que mi año 2014 ha terminado mejor que bien, y dudo se pueda superar tras haber pasado en Diciembre unos días en esa gran ciudad gastronómica que es San Sebastián con escapadas a pueblos de los alrededores donde disfrutar de maravillosas vistas tanto en la costa como fue Zumaia o en el interior en Oiartzun, excusas perfectas para poder visitar casas como Asador EtxebarriAkelarre y Zuberoa. Junto con los pertinentes pintxos en A Fuego Negro o pisar por primera vez el barrio de Gros y estar en Essencia, que tiene una carta de vinos de aúpa y una selección de finos y olorosos que quita el sentido o en Hidalgo 56, un clásico del barrio que cuenta con unos excelentes callos y kokotxas.

Así pues la colección de sitios visitados es importante y los buenos ratos aún más, repitiendo con gusto en sitios como La Salita, Quique Dacosta o Arbequina, y disfrutando de nuevos como Miramar, Aponiente o Santceloni como grandes referencias, junto con otros de menos renombre pero también fabulosos como Saiti, Shunka, Suculent y un largo etcétera. Junto con el viaje por Amsterdam y Londres, empapándonos de las costumbres locales... sí, mucha cerveza.

Ya el año pasado hice un video resumen y este repito, salen grandes comidas con amigos, pareja en solitario, pero todas las que salen las he disfrutado muy a gusto, algunas de ellas no publicadas todavía como es Londres o San Sebastián, pero tiempo al tiempo, irán cayendo las publicaciones. Y también hay fotos de grandes eventos ajenos a la gastronomía, como la boda de mi hermano Carlos o algún que otro festival como el SOS 4.8 en Murcia o el FIB de Benicassim. Son al fin y al cabo momentos felices que creo merece la pena compartir, porque guardárselos para uno es egoísta.

Como playlist, tenemos a Arctic Monkeys, Fitness Forever, Morrissey y Tame Impala.




Espero os guste y que disfrutéis mucho de los próximos 365 días.



Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.

viernes, 31 de octubre de 2014

4 años de Buen Gusto Club Social y Churchill

Buenas a todos.

El título lo deja todo claro, son ni más ni menos que 4 años que la página está abierta. Así que no es más que otro año de experiencias gastronómicas que os he ido contando. Pero como decía hace un par de artículos (Por qué y Stephen Hawking), éste ha sido diferente, más pausado y reflexivo, y en parte algo carente de motivación, excepto por aquellos sitios que es imposible mostrar indiferencia y que no había pisado con anterioridad (Aponiente, Miramar o Santceloni) junto con los que ya había pisado (Quique Dacosta, Ricard Camarena), y otros que no he mencionado por no ser pesado o por intentar no dejar demasiado patente algún favoritismo. Aunque la verdad, esto último cada vez me da más igual, las páginas de opinión tienen ese componente subjetivo aunque se intente ser lo más imparcial posible.

Me lo he pasado bien este año de todas maneras, desde Mugaritz que fue la última publicación hasta la fecha de hoy, no es desdeñable los diferentes sitios que he visitado. Empezando por el menú Man in the moon en Quique Dacosta, donde el viaje fue estratosférico y salí contento a rabiar, y con ganas de poder probar Tomorrowland... aunque este año me da a mi que me tocará perdérmelo, muy a mi pesar.

Figuras de Lladró en Quique Dacosta

Cebiche de erizo de mar


Explorando Valencia y las ansias por encontrar un japonés diferente damos con la Ikazaya Tora, en la Calle Pedro III el Grande, al lado de Canalla Bistro y Ricard Camarena, de los que este año los amigos hemos dado buena cuenta, porque la verdad, se está mejor que bien y disfrutamos de las creaciones de Camarena, tanto en el gastronómico como en el informal. Ruzafa esta "on-fire".

Takoyaki

Dumpling de liebre en Ricard Camarena

Nem en Canalla Bistro

Sin dejar Valencia, hemos disfrutado del trabajo de Germán Carrizo y Carito Lourenço, estrenando la estrella de El Poblet (aunque el artículo es de septiembre 2013, volvimos a lo largo de 2014), y recordando históricos como la ostra Guggenheim, o el bosque animado, o las creaciones de carta en Vuelve Carolina, el formato desenfadado de Quique Dacosta con la cabeza de esta pareja.

Bosque animado en El Poblet

Steak Tartar en Vuelve Carolina

Esto en el centro de Valencia, pero a parte de aquí y Ruzafa también hemos estrenado la nueva etapa de Vicente Patiño en Saiti, un local en la zona de Canovas al que repetir, sobretodo con Vicente y Elisa, que son de Xátiva y seguro les gustará disfrutar de la cocina de un setabense en la capital del Turia, y principalmente por probar esa ensaladilla rusa que es la madre de todas las ensaladillas.

Ensaladilla rusa en Saiti


Y como los últimos serán los primeros, o eso dicen en la Biblia, aunque la comente al final, para mi sigue siendo la número 1, y como he dicho, espero que siga a este ritmo, porque llegará lejos. Ir a La Salita es goce asegurado, y por suerte no es algo que sólo diga yo, si no que hay gente que sabe muchísimo más, tiene más criterio y que opina igual, lo que es todo un gustazo.

Árbol de la vida en La Salita con Javier Portolés de fondo


Y como todos los años, concurso de VilaViniteca, este año Barcelona. Y no todo iba a ser vino, sino que también tocaba comer para disfrutarlo. Aunque lo mejor fue desvirtualizar a @vespins y @gourmetilla. Por el camino, visita a Suculent, y joder, que visita y que despliegue, sea por enchufe (Toni Romero estuvo en la cocina de Arbequina en sus principios) o porque somos la monda, nos pegamos un serio homenaje tras fracasar estrepitosamente un año más en el concurso. Un recorrido por la carta que dejaba patente el buen hacer de Toni Romero, un cocinero de Castellón que hace patria, porque en la provincia hay gente que vale, y mucho. Pena que su sitio sea Barcelona y no su casa. Castellón sería más divertido gastronómicamente hablando. De verdad que se me hace difícil elegir las fotos de sus platos, porque son muchos los que me gustaron. Y eso que no pongo las croquetas que son famosas y razón de peregrinación.

Cebiche de gambeta rojo

All i pebre

Guisante, morcilla y papada

Fue Barcelona y ese mismo día cuando también probamos la que para mi, hasta el momento, ha sido la mejor barra de sushi en España. Fue en Shunka, el primer local de Hideki Matsuhisa, donde disfrutamos de una velada de lo más distendida compartiendo opiniones y experiencias con Miguel Ángel y Angels, los desvirtualizados.



También pasé por casa en Alicante, y pude comprobar la calidad de las tapas y raciones de El Club de la Cerveza, junto con disfrutar del sol mientras como un Txangurro en Restaurante Lorea (pendiente de publicación), que también gasta unas kokotxas de merluza y almejas que no se las salta un torero.

Recorrido de tapas en El Club de la Cerveza

Kokotxas con almejas en Lorea

Txangurro en Lorea

Cerveza en Lorea
Y en mi segunda casa, Castellón (aunque más bien a estas alturas es la primera), no puedo dejar pasar a Aqua, Cal Cuc y Arbequina, o Pedro Salas, Fernando Huguet y Modesto Fabregat. Que siempre dan más de una alegría. Pedro con sus menú de Gastrotapa, que nos permitió disfrutar este invierno de platos como el anticucho o el Madrid-Bangkok. Fernando en Cal Cuc, cambiando platos cada 10 días nos ha dado glorias como la versión del kebap o el codillo, sin dejar de lado la emblemática gambaburger, y Modesto con su trabajo en productos de temporada ha dejado en mi memoria uno de los mejores platos del año, con el espárrago en un caldo de espárrago blanco y moluscos en su menú de cuchara.

Caldo de espárrago blanco y molusco en Arbequina

Codillo de Fernando Huguet en Cal Cuc

Anticucho de Pedro Salas en Aqua


Y dejo para el final los 3 lujos que me he permitido este año, donde sale la faceta más yonki, la del gastroludópata, y a cada cual más sorprendente y diferente.

Miramar de Paco Pérez es terruño, es identidad con Llança, su entorno y a la vez viajado junto con su  creatividad plástica. Una ubicación difícil de igualar y un recorrido de sabores infinito, 40 bocados diferentes para disfrutar de una excepcional cena de verano.

Vistas desde Miramar

La Huerta

El Mar

El Bosque

Langostino Bangkok

Aponiente, una auténtica ida de pinza, un viaje relámpago de ida y vuelta al discurso mas coherente que he probado, la dedicación al mar es real, y el plancton es la piedra angular sobre la que se apoya el mar y el arco de Aponiente. Un recorrido por los finos y olorosos sin igual, que te obliga a salir aprendiendo las joyas que alberga Jerez. Uno sale formando parte de la tripulación, y si no con ganas de ponerse a la lista para enrolarse en el próximo viaje.


Choco con papas

Ajoverde con almeja y alga rizada

Patricia, Javier y yo


Y termino con mi cumpleaños en Santceloni, como dije, excelencia y elegancia como aquí es muy difícil de encontrar. Trabajo el de Velasco, Valverde y Robledo que se podrá imitar, pero dudo se pueda igualar. Las 3 esferas, cocina, vino y sala son de matrícula de honor. Por mucho que me guste o prefiera la cocina más experimental o visual, Santceloni es parada obligada para todo aquel que quiera saber lo que la palabra restaurante significa.

Cigala, papas arrugás, azafrán, pomelo y berros

Jarrete

Carro de quesos azules

Hay más que ya no entran en esta publicación, como Triciclo (restaurante a tener en cuenta si se va a Madrid), una nueva visita a StreetXO, Amsterdam y Londres que hemos disfrutado durante las vacaciones, material pendiente que queda en el tintero, pero que iré publicando como siempre hago.

4 años camino del 5º, un lustro empleando mi tiempo en contar una pasión, y a la que le queda mucho camino que recorrer.

Como pasión le tenía Winston Churchill a la buena vida gastronómica y enológica, junto con el gusto de fumar puros. Respuestas como la que dio una vez a un diplomático hacen ver que esto era así. El diplomático le dijo "no bebo, no fumo y duermo mucho, por eso estoy siempre al 100%" a lo que él contestó "Bebo enormemente, duermo poco y fumo puros, por eso estoy al 200%" (yo le hubiera salido con el clasico, si no bebes, no fumas y no follas para que vives gilipollas, pero los ingleses son más educados). En lo que a bebida se refiere no tenía mal gusto y llegó a decir del Champagne Pol Roger "En la victoria, lo merece, en la derrota, se necesita", Así pues en honor al 10 aniversario de su muerte le dedicaron un Cuvee especial, el Cuvee Sir Winston Churchill.

No llegaré a ser tan influyente en la historia de la humanidad, pero en el apartado gastroenologico no me importaría llegar a su nivel. Todo se andará y el tiempo juzgará.

Y como cada artículo desde ya 4 años...

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.

martes, 19 de agosto de 2014

Aponiente, mares redondos y Hemingway

Buenas a todos.

"No hay huevos", seguro que así empezó alguna de las grandes aventuras de la historia, como el descubrimiento de América, o la llegada a la luna. Pero más que de ahí, esta excursión surge de la oportunidad que te brindan unos amigos de compartir mesa en un lugar que nos hacía especial ilusión vivir juntos Javi, Patri y yo.

Y a toda aventura hay que ponerle dificultades, como a Ulises, y en nuestro caso no surcamos mares pero teníamos el condicionante tiempo, sólo había la opción de ir el Lunes 28 de Julio, porque Javi estaba en Tarifa, Patri en Granada, ambos de vacaciones, y yo... en Castellón y trabajando (saliente de guardia para ser exactos). Y el lugar por el que merecía la pena darse ese viaje es Aponiente, de Ángel León y su tripulación (C/Puerto Escondido 6, Puerto Santamaría, tlf: 956851870. web: www.aponiente.com)

ruta.
Pero en realidad la aventura empezó desde que se comento y confirmó la mesa. En ese momento iniciamos el camino, como dice mi amigo Javi, desde el Km -1. Desde antes de cruzar el umbral del restaurante, generando no sólo expectación y emoción, si no que además con formación, lectura del libro Chef del Mar, revisionado de sus videos (me gusta mucho la ponencia en NYC y la relación con Barber y Wylie Dufresne, los podéis encontrar en vimeo) y relectura de uno de mis libros de cabecera. El viejo y el mar, de la que me acompaña una frase vital, "el hombre puede ser destruido, pero nunca derrotado" y personaje al que hace referencia en más de una ocasión Ángel León en su libro.

Así que tras la guardia del día anterior, buena ducha para despejarse, recargar pilas, ilusión y emoción y rumbo al sur!!!, 8 horas de viaje me contemplaban, parada técnica en Andújar, bocata de calamares a la andaluza en bareto cutrón por 3€, espectacular el calamar y la fritura, infame el pan, a las 15:00 (5 horas de coche hasta el momento) y aún quedan 3 hasta Puerto de Santamaría (consejo: maravillosa la autopista, por 7 € no merece la pena mamarse la nacional y lo que esta supone, lo hice a la vuelta y me arrepiento lo que no está en los escritos), éstas ya un poco más cansado, pero con las ganas de llegar, darte una ducha, y tomar la 1ª caña de la jornada.


Llegada a la hora prevista, 18:00 de la tarde, maravillosos los parkings del centro, 4€/día, así que menos complicaciones, y maravillosa la gestión que hizo Patricia del alojamiento, hotel a la vuelta de la esquina del restaurante, ideal para poder salir a gatas hasta la cama en menos de 5 min. Así que nos juntamos los 3, la cerveza prometida (o 2) y de camino a nuestra reserva.


La cerveza es justa y necesaria (aunque sea Cruzcampo)

Entrada Aponiente

Y tras cruzar la puerta y sentarnos a la mesa, León presenta y representa, a mi parecer, de los discursos más coherentes con lo que sirve en sus platos, el mar de forma redonda, cada plato es reflejo de ese mar de sentimientos 2014 que explica tanto en su libro como en las ponencias o vídeos que había visto. Y le da la vuelta a como vemos el mundo del mar en la mesa como en los embutidos, o en el trampantojo del pulpo, o lleva a un altar el cazón en adobo o la torta de camarón. Un recorrido en el que León se encumbra como un mesías del mar, en el que saca nobleza de los pescados "pobres" como los chocos, y revisión de clásicos de nuestras barras como los boquerones y anchoas, la torta que ya he comentado. Y por otro lado está el trabajo sobre el plancton, lo que más relevancia parece ha tenido en su carrera, y que partido le saca en todos los sentidos, tanto como tirón mediático como lo que luego resulta ser, un ingrediente sobre el que se articula el mar, la esencia del mismo, el elemento que alimenta la vida marina, y el trabajo de León, así el arroz o el ajoverde dan reflejo de ello. Y conserva la nobleza de los que ya lo son, como en el atún de almadraba o mariscos como la almeja y la gamba. Y en los postres es cuando se encuentra uno 2 caras, una seria mostrando el uso del plancton en el mundo dulce como en el chocolate que acompaña al helado de remolacha, y la cara más cómica al presentarnos un plátano como si fuera un pescado a la sal.

El menú son olas divertidas, en las que jugar y que siempre esperas la siguiente para seguir disfrutando de la playa.

Así pues este mar de sentimientos y estos mares redondos (o según tenga la forma el plato) se divide en 3 lances.

Primer lance.

Algas, mantequillas con los 2 plancton (Ishocysis-Tetraselmys)



Boga, chistorra y butifarra, trabajo de los embutidos



Pez cuero o cazón, baja temperatura con su adobo clásico y mijitas (eran los restos de fritura que se guardaban para los pobres y que estos pudieran comer algo)


Boqueron-huevas, empanadilla matrimonio, huevo salazón y tobiko y sardina


Camarón-alistado: torta de camarón en plancha y alistado en temaki




Caballa curada en sal, pil-pil con lechuga de mar y harissa


Navaja, cuerpo y tripas en cebiche



Almeja y pan con tomate


Choco con papas



Tinta, choco al pilpil con su tinta


Mojama. Dashi en granizado



Segundo lance

Plancton (Ishocysis): Bloody Mary con calamar y plancton


Sarda, ensalada capresse



Araña, pulpo a la brasa, brandada de descarte


Chirla, ajoverde con almeja y alga rizada


Ostra, merengue marino


Gamba roja de Denia y cabeza a la brasa


Plancton (tetraselmis), arroz meloso de plancton y calamar


Vieira, vieira con salicornia


Atún almadraba, empanada rota de atún

Tercer Lance

Dulce mar, helado de remolacha con chocolate de plancton


A la sal, pez plátano




El maridaje es como la cocina, una defensa del entorno, y no hay nada más representativo que los vinos de Jerez para ello, así Juan Ruiz hace lo propio en lo líquido presentando un recorrido glorioso por su zona, SanLucar, con las manzanillas, Puerto Santamaría con los fino, y pasando por olorosos de jerez etc... congruencia, concordancia y mucho sentido común, aunque es cierto que es conveniente no dejarse llevar mucho por la emoción y ventilarse la copa hasta el fondo, que luego uno pierde el oremus y al mismo tiempo se pierde parte del gozo que supone el menú.

Vinos:

1. Fino en rama, saca Aponiente Gutierrez Colosía
2. Manzanilla en rama La Gitana
3. Fino en rama Fernando de Castilla
4. Manzanilla pasada pastrana
5. Colet Navazos 2010
6. Alba 2013
7. Ximenez Spinola Exceptional Harvest 2013
8. Amontillado 12 años maestro Sierra
9. Palo Cortado Virrey
10. Tintilla de Rota J. Martinez

Otro elemento que ayuda a que la experiencia sea completa es el propio servicio, gente implicada, y coordinada, que saben lo que es Aponiente y que viven Aponiente, además ayuda el carácter propio de los gaditanos que tanto les caracteriza, y así, desde Juan Ruiz hasta el último de los chicos de sala hicieron la experiencia aún más agradable e intensa. Pero de los que más estuvo fue Jorge Ponce, que hizo que soltáramos alguna carcajada que otra rompiendo clichés y formalismos, pero sin perder las formas. Quizá en este apartado, en sala, a pesar de que fue espléndido si que vimos a Juan Ruiz un poco agobiado por llegar a todas las mesas. señal de su preocupación por contentar a todos, y poder explicarnos la retaila de vinos que nos ventilamos.

El local en sí, es un gozo, con una gestión del espacio espectacular, porque el local en sí es bastante pequeño, y viendo la afluencia en verano (el lunes hizo casi lleno), y una sala tan pequeña (unos 20 comensales aprox de capacidad) se puede generar algo de alboroto. Se agradecerá (y esperemos se rentabilizará) la apertura del nuevo local, más espacioso con mayor capacidad y en un enclave muy marino con el que León se identificará aún más.

Y todo tiene un final, el menú también, y nuestro tiempo en Aponiente igual, pero no sólo me llevé el recuerdo de las 4 horas juntos disfrutando del menú, si no una simpática dedicatoria, y a la vez apropiada en mi edición de "The Old man and the Sea" por parte de Juan Ruiz, porque a falta de capitán del barco (Angel estaba esa semana en Barcelona con el asesoramiento de Mandarin), estuvo al quite el capitán de cubierta.



Al final todos nos sentimos prácticamente parte de la tripulación Aponiente.



Quizá sea esta la publicación sobre la historia más yonki que he vivido y que yo mismo me busqué (al día siguiente había que volver), y que no es más que fruto de la innegable gastropatología que padezco. Son esas ganas de jugar y de probar, de arriesgar y sobretodo de divertirse, y el gusto y placer que este genera. Igual que la sensación de ganar una partida de mus, te diviertes con los amigos, pero el goce es mayor cuando uno gana, una ludopatía gastronómica, una gastroludopatía... quizá sea un gastroludópata, y quizá no sea el único.


Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.