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jueves, 2 de marzo de 2017

DiverXO 2016. La vanguardia ha muerto.

La vanguardia ha muerto, así es si seguimos la máxima de Muñoz, en la que la vida es vanguardia o morir. O por lo menos así fue en mi última visita.

He seguido el camino de Muñoz desde que fui en 2012 con mucha atención, pues me pareció auténticamente revolucionario en ese momento, por encima de otros biestrellados en su día. Su línea de cocina, su estética, la sala capitaneada por Montero y un montón más de virtudes. La tercera estrella me parecía merecida por todos esos recuerdos que guardaba. Aunque con la tercera se agravó el mensaje rompedor y transgresor, llegando desde mi punto de vista al desprecio del trabajo de otros compañeros, véase el vino emplatado, las discusiones con Achatz o enfrentamientos con anónimos en redes sociales (las mismas que él despreciaba)... se había construido la imagen de marca, ese chico malo que es tan atractivo, y además con la seguridad que te da ser muy bueno en lo tuyo. Y para finalizar el documental de 4 episodios emitido en TV que muestra parte de las facetas de David (me parece muy bien saltarse las normas, pero las de ortografía intento respetarlas).

Pues con esa controversia interna llega el día señalado en el calendario, el grupo que el año pasado nos reunimos en Girona para El Celler de Can Roca nos reencontramos en Madrid con un unas incorporaciones más. Somos puntuales como marca la entrada... y empieza el show o "XOw". Lo que pasa es que al igual que en el fútbol o el cine, las visiones personales no siempre pueden cuadrar con el espectador, y en esta ocasión con nosotros no caló, o por lo menos al mismo nivel que fue El Celler, y aunque esté feo comparar, son las referencias que tenemos lo que nos hace SENTIR si la experiencia fue mejor o peor y más a esos precios.

Percibí un desequilibrio notable entre cocina, vino y sala, las tres patas de la mesa cojeaban. Desde la mesa privada con el cortinaje y la música castiza para reflejar el primer lienzo con la versión del desayuno el lujo de la capital, en el que los sabores me parecieron muy tibios. Pasando por el Cocido madrileño en 3 vuelcos Madrid-Tokyo o la versión del "Aloz amalillo" de conejo y liebre que me recordaba a otras elaboraciones ya conocidas. Hubo platos sobresalientes como el viaje de ida y vuelta a Singapore pasando por la costa brava. con el Chilli Crab en adobo andaluz y debajo el suquet de papa canaria, kokotxa y berberecho... Un ejemplo de esa cocina de contrastes de sabores que tanto predica Muñoz, con mucho juego de texturas y color. Un estupendo lienzo y el más cómodo de todos.Y el Lienzo de salmonete de roca con shitake encurtido y cacahuetes indonesios, fue otro gran ejemplo de unión de culturas y sabores. Pero a parte de eso, lamentablemente para mi, no encontré mucha más magia. Los lienzos me parecen un engorro al montar plato sobre plato para completar "el cuadro" que es cada uno de los platos. Y ya no creo sea tanto un error, como dijo el propio Muñoz, si no quizá un elemento más pulible.

Pero quizá la comida nos dejó un sabor agridulce por los tiempos de espera entre lienzo y lienzo, lo que cortaba por completo el ritmo, y dando la sensación de falta de coordinación. Algo que por ejemplo en calle Pensamiento me pareció algo de lo más eficaz y dinámico. Sorprende también que a la hora de ofrecer los diferentes menús, se haga tanto hincapié en consumir el intermedio, y desaconsejando explícitamente el largo, por ser demasiada comida para la gente normal. Al ir 6, sabe mal imponer a todos el largo por lo que ante estos consejos optamos por intermedio, pero es curioso tener un producto en la carta y no ofrecerlo con confianza. Y visto lo pasado uno no sabe que pensar.

Podemos quizá achacar el desajuste a la presencia de Achatz, y el exceso de trabajo, y seguramente sea un momento puntual. Pero con el nivel de exigencia que ellos mismos se autoimponen junto con el que el cliente y la competencia aplican, la experiencia no cumplió expectativas.

Al mismo tiempo el concepto de vanguardia uno ya no sabe como interpretarlo. Si vanguardia es adelantarte a la tendencia, caminar delante de la moda, ser la cabeza visible de lo que va a venir, rompedor de normas y reglas... Muñoz no me lo parece, presenta cocina fusión que ya la practicaba su mentor Abraham Garcia, o Hakkasan donde se formó, o Nobu, o... no hay desarrollo de nuevas tecnologías o de técnicas, la sala no es una revolución o al menos no lo es en positivo. Vemos un buen juego de contrastes de sabores de extremos, vemos un look más desenfadado, menos encorsetado que otras cocinas de mismo reconocimiento, podríamos llamarlo transgresor, pero a mi ver, no lo podemos llamar vanguardia porque no veo el hilo conductor conceptual que lo lleve hacia ese calificativo como sí lo he apreciado en otros.

No quita esto que siga considerando a Muñoz un maestro del fogón, 2012 se queda en mi memoria como una de las grandes experiencias que he vivido. Y etapas pasamos todos, mejores y peores. Seguramente en una próxima ocasión (que seguro la habrá), la percepción será distinta como me ha pasado con otros.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.

PD: Este texto es tal cual lo guardé en borrador y pertenece a Febrero 2016. Cada vez me va pareciendo más adecuado contar las experiencias tal cual las vivimos, positivas y las que serían mejorables. Esta pertenece a las segundas y no por ello es menos válida.
























jueves, 28 de marzo de 2013

StreetXO, el David Muñoz más urbano

"Cuenta la leyenda que esta semana ningún blog ha hablado sobre StreetXO".

Buenas a todos. Esta frase que encabeza el artículo la encontré un día en twitter, y me hizo bastante gracia la verdad, pues es cierto que el fenómeno StreetXO ha pegado muy fuerte, y todo aficionado a la gastronomía que pasa por Madrid ha de hacer una visita a este lugar para tener la opción de ver en acción a David Muñoz, quizá una de las cabezas más creativas de la actualidad, en cuanto a cocina se refiere.

Así que aprovechando la visita a Madrid con ocasión del 6º concurso de cata por parejas de VilaViniteca, arrastré al resto de expedicionarios concursantes hasta este sitio ubicado en el ático (planta 9) del Corte Inglés de Callao. StreetXO (Plaza Callao 2, tlf: 915319884 web: www.streetxo.com), la versión callejera de DiverXO.

Fuimos el domingo, y por suerte no había mucha gente, así que nos hicimos prácticamente dueños y señores de la barra, e hicimos un recorrido por casi todo el menú. Platos elaborados al momento, viendo las llamas levantarse en cocina, ritmo frenético y todo a ritmo de música electrónica. Sin abandonar la tranquilidad de explicar cada uno de los platos y como se elaboran, un punto de calidad en servicio poco usual en este formato de cocina, un punto distintivo.


StreetXo
Lo que probamos os lo cuento a continuación.

1. Gambas al vapor: Dim sum excelente, hacía tiempo que no probaba unos iguales, además termina el emplatado en barra.

Gambas al vapor en "ajillo de pollo"

2. Cocido Hong Kong-Madrid: Una buena fusión madrileña-asiatica, con un concentrado de caldo que es casi una crema.

Cocido "Hong-Kong Madrid" con tamarindo al carbón

3. Chilli Crab: De lo mejor que probé en todo el fin de semana en Madrid, potente picante pero agradable, y se come con las manos, todo un placer mancharse. Lo mejor, el pan dulce para mojar en la salsa.

Chilli Crab


Pan dulce
4. Espeto de pollo pekinés: plato rico y efectista, diferentes cocciones que hace una carne tierna y sabrosa, junto con los aderezos vegetales ácidos combina de 10, y el atún seco laminado que con el calor coge movimiento. Excelente. Repetimos plato.

Espeto de pollo pekinés con bonito ahumado

5. Ñoqui de arroz glutinoso: Otro plato superlativo, además de buena ración, sabroso con el chorizo ahumado y el ñoqui de arroz. De este plato repetimos.

Ñoqui de arroz glutinoso

6. "Saam" de panceta ibérica a la brasa: el otro 10 de la jornada, por el componente fresco de las hojas y el untoso de la panceta, junto con el avinagrado del encurtido, y ese pequeño momento "Do it yourself" en el que tú pones la cantidad que quieras.


"Saam" de panceta ibérica a la brasa
Para beber, personalmente, cerveza, pero hay vino y cava por copas. Nos acabamos las Mahou, así que tuvieron que sacar las Alhambra 1925.

Servicio, excelente, la verdad es que Toni estuvo con nosotros un buen rato, tanto explicándonos los platos como dándonos coba, y nos reímos todos bastante, se generó buen ambiente entre cocina y comensales. Fue todo un placer. Y de precio a 35€/persona. Y bien contentos que los pagamos, aunque sean cubiertos de plástico, palillos y comas de pie (se ahorra mucho eliminando estos factores), el rato es tan agradable y la comida tan buena que merece la pena.

Así pues, como resumen, un local de paso obligado desde mi punto de vista. Y no me extraña que todo aquel que tiene un blog y que pasa por ahí no se resista a hablar de él, y en general, a hablar siempre cosas buenas.

Este post va dedicado a mis compañeros de viaje y amigos. Manolo (mi pareja de cata), Lorena, Almudena, Juanvi y Alfonso.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.



lunes, 5 de noviembre de 2012

2 años de Buen Gusto Club Social

Buenas a todos.

Buen Gusto Club Social ha cumplido 2 años!!!, desde el 31 de Octubre de 2010 que empecé hasta la actualidad que esta página está en funcionamiento.

No sé si esto es mucho o poco tiempo, pero me alegra que de momento la página siga abierta y activa.

La verdad es que este año he tenido la suerte de mi lado, gastronómicamente hablando, y he tenido la oportunidad de compartir con vosotros mis incursiones en restaurantes en los que hace 5 años jamás hubiera pensado que algún día llegaría a pisar. He conocido gente que no sólo comparte esta afición, si no que son auténticos gurús y pozos de sabiduría gastronómica gracias a mi incursión en el mundo de twitter, he acudido a catas, presentaciones... Como he dicho, la suerte ha estado de mi lado.

Recuerdo cuando celebré el primer aniversario de este blog, lo hice hablando de Arrop, de Ricard Camarena y lo mucho que disfruté para celebrar mi cumpleaños con platos como estos.

Tomate de penjar y citricos

Sopa picante de sepia

Y que me sirvió para volverme a emocionar y enamorarme perdidamente de este apasionante mundo. Además ese mismo día tuve la oportunidad de conocer a Ignacio Medina, para mí, un ejemplo a seguir tras ver su trabajo en Gastroeconomy o en la Guía del Ocio de Madrid.

A partir de ese día, ese 4 de Octubre de 2011, me he llevado más alegrías que nunca a una mesa, aunque muchas de ellas sean desde la soledad.

Tras Arrop, se cruzó por mi camino nuevamente una ciudad, Madrid. Para mí una de las ciudades más bonitas que he tenido la suerte de conocer y en la que la oferta gastronómica es tirando a infinita para mi. Disfrutando de las tapas en Estado Puro, como sus bravas, Juana La Loca y su tortilla de patatas, quizá la mejor que he probado hasta la fecha, o el archiconocido Mercado de San Miguel, donde desayunar puede ser una odisea por tanto que hay para elegir.

Bravas de Estado Puro
Pincho de tortilla Juana La Loca

Desayuno de los campeones en Mercado San Miguel con la inestimable colaboración de Almudena
Pero Madrid no se quedó sólo en tapas, museos (impresionante la exposición de Chagall en el Thyssen o la República en el Reina Sofía) y conciertos (gran concierto el de Fitness Forever en la sala Sirocco), si no que tuve la fortuna de comer en La Terraza del Casino de Paco Roncero, donde vuelvo a disfrutar como un niño con zapatos nuevos.

Sepionet y gnocci pesto Paco Roncero

Y decía que la suerte estaba de mi lado, cuando en otra ocasión consigo mesa para probar la cocina de David Muñoz en su restaurante DiverXO, y como dije, "de DiverXO al cielo", una experiencia inolvidable, de la que guardo gran recuerdo del personal de sala, a quienes saludo desde aquí, y espero que este año sea aún mejor que el anterior (y yo que lo vea, jajaja).




Sin dejar de lado el gusto que supone para mi visitar y saludar a Iñaki Camba, Mayte y Mª Angeles en Arce, que fueron quienes me dijeron por donde moverme la primera vez que pisé Madrid con afán de conocer donde comer (por cierto, han modificado su web, www.restaurantearce.com), y que te hacen un menú como si fuera un traje a medida.

Espárrago blanco-verde con salmón casero y tierra en Arce

Pero el mundo no empieza y termina en Madrid, y una de las tantas bodas que he celebrado este año (un total de 10, el traje y la corbata han pedido la jubilación anticipada), me llevo a Bocairent, un pueblo de Valencia, y allí, con el respeto de todos los mencionados hasta el momento, me llevé una de las mayores sorpresas de este año con el trabajo de Paco Morales, y el poder que tienen las verduras. Un auténtico placer que me gustaría repetir y que si podéis, os recomiendo, no os lo perdáis.

vistas desde la sala de Paco Morales Restaurante, un mundo zen

Champiñones al sol
Y si ha habido un momento clave este año ha sido la primera reunión de los amigos de twitter, una herramienta que me era totalmente desconocida me sirvió para conocer a un grupo de gente de lo más variopinta pero con un punto común, una gran afición por la gastronomía. Gente como Dule (@dulegilcasas), una enciclopedia enológica y un auténtico crack con su blog de recetas en casa (www.dule.es), Pilar (@PilarMartinVal), un terremoto granaino afincado en Madrid que nos informa de novedades a través de su cafetera (www.unacafeteraenlarusiacomunista.com), una página que no debéis dejar pasar por alto, con entrevistas a cocineros como David Muñoz, Vicente (@xiquetdefoios), él como yo, estamos muy perdidos en el mundo del vino y nos dejamos llevar por los consejos de Dule, Josep (@Josep_Sanchis), un hombre unido a su libreta para apuntarse las novedades y sus opiniones sobre los restaurantes o German y Carito (@germancarrizo y @caritolourenco), que les hemos visto crecer desde Vuelve Carolina hacia El Poblet, siendo manos derechas de Quique Dacosta en Valencia.

Tener la oportunidad de conocer a toda esta gente sólo fue posible a través de la inigualable Begoña Rodrigo (@Bego_LaSalita), propietaria y cocinera de La Salita, un mundo propio y original donde disfrutar tranquilamente a ritmo de Chet Baker de un fabuloso menú que cambia cada 10 días, todo ello elaborado con un ingrediente básico, mucho cariño por su trabajo, y por su gente. Lugar de peregrinación ineludible si se visita la capital del Turia.

"El Tenderete" de La Salita
Y en parte, gracias a estos amigos twitteros, o a iconos actuales del 2.0 como Garbancita (@garbancita) o la propia Pilar (@Pilarmartinval), conozco un poco más mi ciudad y un excelente restaurante capitaneado por Dani Frias, La Ereta, donde pude disfrutar de una de las mejores cenas que hemos vivido mi familia en un restaurante, un lugar donde se une profesionalidad y buen trabajo con amabilidad y cercanía, a eso sumarle unas espectaculares vistas de toda la ciudad.

Vistas desde la Ereta
Pero no sólo he indagado en mi ciudad, también por la provincia, y una de estas experiencias fue mi reencuentro con Quique Dacosta Restaurant desde la primera y única vez que fui en 2009, y probar "Sabores del Mediterraneo", tras los méritos obtenidos este año.


Snacks Sabores del Mediterraneo
Pero sin lugar a duda, fue mi autorregalo de cumpleaños de este año, la visita a El Celler de Can Roca, la mejor experiencia que nunca he vivido tal y como os conté en el post. Algo inolvidable y que espero poder repetir y seguir disfrutando como la primera vez, aunque a ser posible en compañía.

Oliva caramelizada del Celler Can Roca
Cochinillo ibérico en blanqueta al Riesling
Y terminamos como empezamos, volviendo a celebrar mi cumpleaños, que lo celebro en varias tandas, junto con mi amiga Ame (@ameullde) que los cumple un día antes que yo, disfrutando del nuevo local de Ricard Camarena, que ya tuve la suerte de probar anteriormente con Dule, Berta, Begoña y Jorne. Un círculo vicioso que supuso una bonita tarde en Valencia y una gran noche en esta nueva aventura de Ricard, que a buen seguro cosechará nuevos éxitos, y que espero poder seguir viendo año tras año, para no perder esta costumbre que he cogido desde el año pasado.

Menestra templada de Ricard Camarena
Atardecer en Malvarrosa (Valencia)
Esto y más cosas es lo que he compartido con vosotros a través de este blog este año, donde os he ido contando mis experiencias, positivas y negativas, con más o menos gracia, mejor o peor redactadas, pero que como he dicho, el balance es de sobra positivo. Así que espero poder seguir haciéndolo, contando cada una de mis aventuras en clave gastronómica para que os divirtáis y si además os sirve de ayuda para vuestras propias excursiones, mejor que mejor. Lo que espero nunca le falte a este diario son las ganas y el gusto con el que escribo.

No me quiero despedir sin antes poner un enlace de una entrevista que hace Pilar (@PilarMartinVal) y publicada en su página www.unacafeteraenlarusiacomunista.com a Fernando Huidobro (para verla pulsad sobre el nombre), un auténtico ejemplo a seguir, y que define muy bien la misma esencia de este portal, la de hacer crónica, contar lo que me ocurre a una mesa y como lo he vivido.

Infinitas gracias a todos los que me leéis con frecuencia, a los que lo hacen de casualidad, a los que me animáis a que siga con el blog, a quienes me aportan ideas para mejorar, y a todos mis amigos en general. 

A todos vosotros, una vez más, GRACIAS.

Y como siempre, pero con más fuerza que nunca...

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros!!!












lunes, 30 de abril de 2012

De DiverXO al cielo

Buenas a todos de nuevo.

Según las guías turísticas de Madrid que ponen expresiones típicas para que entiendas mejor a los madrileños, hay una que es "De Madrid al cielo" pues se supone que no hay nada mejor para ellos que su Madrid (para mí, una ciudad maravillosa). Pues en el caso de la hostelería, a DiverXO (C/ del Pensamiento 28. tlf: 915700766. web: www.diverxo.com) se le puede aplicar sin lugar a dudas esta expresión. Si quizá no es el único camino al cielo, sí tengo por seguro que es una de las principales vías.

David Muñoz y su equipo muestran desde el principio al pasar la puerta lo que es estar en su casa, una casa en la que cabe todo el mundo y en el que uno es tan feliz como uno quiera pues es un espacio abierto al libre pensamiento y sentimiento. Esto que suena tan poético y filosofal es la traducción a que cuando uno va a DiverXO ha de dejar lo preconcebido fuera, para empaparse de los platos que uno va a probar. Así, en manos de un personal de sala joven y con una gran inteligencia emocional y una cocina imaginativa, creativa y técnicamente sobresaliente empieza un recorrido que deseas que no termine.

Poco amigo de las fotos a sus platos, al igual que pasa en Hakkasan (comentado en este blog), donde hizo parte de su formación, uno quiere pensar, y tengo por seguro que así es, que se hace con el objetivo de que vivas de forma tranquila y sin presión la experiencia, y en parte lo defiendo (en parte porque si no, no habría blog, o al menos no luciría tanto), pues si haces las fotos y las publicas es como si te contaran la película, y aunque la película seguirá siendo buena, si te sabes el final pierde esencia, no?. Y de todas maneras, podéis ver algunos de sus platos en su web.

Ya desde el momento en el que te sientas a la mesa, tienes la primera impresión en la frente, o más bien una bola de alambres con palabras en sus puntas, y como cuando dejan a un niño con un juguete, lo primero que haces es cogerlo y empezar a mirarlo (y hasta piensas si las tarjetas son comestibles), y tras ver como has hecho el "mono" con la bola en cuestión te explican que esas palabras son las que intentarán definir la vivencia gastronómica.


Esta imagen es el ejemplo de lo que te encuentras en la mesa, a partir de ahí, yo mismo comprendí que era mejor olvidarme de hacer fotos y que ya vería como os lo contaría.

Y de verdad, no es fácil dar la explicación, pero lo intentaré.

Como no sabía cuando iba a tener la oportunidad de volver, pedí el menú largo, llamado infinito elevado a DiverXO, que ya solo por el nombre impacta, y que consta de unos 25 platos aproximadamente de 2 o 3 bocados por plato, así que las raciones son tirando a grandes para ser un restaurante de estas características.

El recorrido de sabores es impresionante empezando por unas cáscaras de marisco con espagueti de gelatina de palo cortado (pa´morirse), después la crema de esos mismos crustáceos, la sopa de rabo de toro con anguila y angulas (la primera vez en mi vida que las probaba)... los sabores que consigue con el dominio de la técnica del wok y el fuego como en el caso de los chipirones, o en el rape... u otras técnicas como la gamba cocinada al revés, que no es que David cocine de espaldas, si no que invierte el proceso. Técnicas que quizá por mi ignorancia, no había oído nunca pero que sí me cautivaron. Y una serie de platos más, que si bien los recuerdo, enumerarlos sería una tontería. Resaltar una cosa que me gustó mucho, la interactividad de los platos, siempre digo que lo que más me gusta es poder combinar los sabores a mi antojo, y muchos de los platos permiten ese juego, como el mollet de trompeta y trufa con cecina, y con el aliciente de que en muchos de ellos has de comer con las manos, como el mollet que he dicho antes o los dim sun. A ello colabora también el despliegue de vajilla que permite todo ese juego y dar vistosidad e incluso volumen al plato.

Todo explicado por el equipo de sala, gente de 10 con paciencia infinita y como decía antes con una gran inteligencia emocional, haciendo que estés en casa, capitaneados por Ángela Montero, que coordina todo el paso entre cocina y sala.

Para beber, al ser muchos platos, tocaba mucha bebida, así que pedí la posibilidad de maridaje, como obviamente, copa por plato podría ser una locura, el sumiller Javier Arroyo, con buen criterio recomendó un vino columna, en este caso Vallegarcia 2010, viogner, que tuvo una buena evolución a lo largo de la comida, con puntos frutales muy agradables. Y algún vino satélite para platos puntuales. Sin abandonar mi costumbre (buena o mala) de mi cerveza de aperitivo, que tienen como oferta, AK Damn, que es una de mis preferidas junto Alhambra 1925, o Sapporo o Kirin (ambas japonesas), lo que para mí es un gran punto a favor ya que escapan de la cerveza predominante en Madrid, Maouh (aunque también me gusta).

La única pega, el que la reserva se ha de hacer con un mes de antelación, aunque merece la pena probar a llamar si ha habido cancelación, como fue mi caso, pues decidí ir a Madrid la semana anterior. El precio, os dejo que lo consultéis en la web (tenéis el enlace al inicio del artículo), pero creo que merece la pena hacer el esfuerzo y probarlo.

Así pues, creo que la fama de David Muñoz y de DiverXO es más que merecida, a pesar de la controversia que ha generado en algunos ámbitos de la hostelería, sí que es una cocina que no deja indiferente, y que la guía Michelin ha querido reconocer con una segunda estrella. 

Como dicen en su canción 0,60, el grupo Ojete Calor del famoso Carlos Areces y Aníbal Gomez y que es tan ecléctico como el restaurante, "...en Madrid tienes de lo que quieras cuando quieras", DiverXO te ofrece en Madrid de todas todas una experiencia que merece ser vivida. Y si Michelin les dio un premio, yo les doy el de hacerme pasar un rato inolvidable.

Para terminar os dejo un párrafo de la carta de DiverXO que os hará una idea de quienes son: "...Cocina que viaja con memoria, no fusiona, creatividad y vanguardia que se inspira de forma global pero sin referentes; elaboraciones de carácter viajero pero de resultados únicos sin hilos interconectados entre diferentes culturas."

Gracias a todos!!!



A vosotros espero que os haya gustado el artículo, y que si tenéis programado ir a Madrid, o sois de Madrid, probéis la experiencia DiverXO, un paso hacia el cielo.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.