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martes, 12 de junio de 2012

Arce, o como estar en casa

Buenas a todos. Seguimos por las calles de Madrid, pero en esta ocasión, no voy a comentar el restaurante Arce (ya comentado en otra ocasión, os dejo el enlace), si no que simplemente le voy a dar las gracias por como me han tratado desde el primer día que fui hace año y medio, y que cada vez que he ido (que tampoco han sido muchas), hacen que esté como en casa, notando la calidez de todos ellos, empezando por Marian, que es quien siempre te recibe con una sonrisa y asesora con los maridajes, siguiendo por Iñaki Camba, que es tan peculiar como grande, y que consigue hacer siempre que ir a su casa a comer sea una experiencia absolutamente nueva, con pasión, alegría y energía, y Mayte, el cerebro que esta detrás para hacer que todo funcione y con quien puedes estar manteniendo una tertulia gastronómica ratos y ratos.

Ellos fueron los primeros en felicitarme en público por mi blog y mi crítica, y para mi esto supuso un gran aliciente para seguir escribiendo, mejor o peor, pero seguir con este gran entretenimiento de divulgación de experiencias gastronómicas. Me introdujeron en el mundo de los vinos de Jerez, me recomendaron más sitios de Madrid que no debiera dejar de visitar, uno de ellos la que ha sido una de mis mejores experiencias como La Terraza del Casino de Paco Roncero, o que simplemente, se han sentado conmigo para hablar sin tapujos de como está la situación, y como funcionan sus cabezas para salir adelante en estos tiempos complicados sin renunciar en ningún momento a sus señas de identidad, entre las que prima el trabajo, trabajo y más trabajo, junto con pensar, pensar y pensar. Que aunque resulta fácil decirlo, la perseverancia y la mente fría hay que mantenerla. Les he de agradecer que he aprendido mucho (aunque lo mucho que he aprendido es prácticamente nada comparado con lo que me queda por aprender) desde ese primer empujón moral.

Así que, Iñaki, Mayte y Marian. Gracias!!!

Ahora os pongo las fotos del último menú confeccionado "in situ" por Iñaki en base a su entrevista personal con el cliente (en este caso, servidor). Es alucinante ver como te piensa el menú en el momento según tus respuestas.

1. Berberechos en crujiente de arroz



2. Erizo de mar



3. Habitas peladas y repeladas



4. Perrichicos



5. Esparrago blanco-verde, con salmón casero y tierra



6. Colmenilla rellena de foie



7. Huevo a baja temperatura con gambas y sal de marisco



8. Caracoles y manitas de cerdo



9. Tartaleta de limón




Una vez más un lujo al alcance de la mano.

Los podéis seguir desde hace poco por twitter en @restauranteArce y @ignaciocamba donde os presentan las novedades o los nuevos platos que están pensando.

Espero que disfrutéis de Arce si vais por Madrid.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.

lunes, 11 de abril de 2011

De ruta por Madrid, restaurante Arce.

Y seguimos con mi ruta por Madrid... Desde el restaurante Balzac, me recomendaron otra lista de sitios para comer que a su parecer me podrían gustar, y si te lo dicen expertos, por que no hacerles caso?.

Y haciendo caso acabé en este restaurante, el Arce (C/ Augusto Figueroa, 32. www.restaurantearce.com), dirigido por el cocinero Iñaki Camba.

Lo primero, el local esta ubicado en el barrio de chueca, y es fácil llegar, local intimista con aire intelectual, poco espacio pero bien aprovechado, para unos 30-40 comensales máximo, una vez tomas asiento, viene el propio Iñaki y te toma nota, el te dirige en base a si uno va con mucho apetito o poco, y te guía también en el maridaje. Yo, elegí el menú degustación (60 euros), con bodega incluida. A partir de ahí, uno se limita a disfrutar.

Como entrante, ostra, erizo de mar, ibéricos y ahumados caseros, un recorrido tierra y mar, muy bueno el calibre de la ostra, muy sabroso el erizo, y muy bien trabajado el ahumado, de verdad, un curioso contraste, y una buena forma de abrir boca. Maridado por un verdejo rueda, del cual no pude hacer foto ni quedarme con el nombre, por despiste personal.



Siguiente plato, piruleta de queso idiarzabal y yema de huevo trufada con nido de chip, ufff, por donde empezar, pues a cada cual más sabroso, el queso rebozado y la melaza combinan estupendamente por el sabor potente del queso, suavizado por el dulce de la melaza, y en el caso de la yema, la explosión de sabor del huevo hay que sumarle el aroma de la trufa, buena forma de continuar, en este caso lo maridaron con un palo cortado, toque amargo que combina muy bien con tanta potencia de plato.





Continuamos con alcachofa con foie y setas, sólo lo puedo definir como el mejor del menú, el corte del plato, los sabores, como cuadran, simplemente excelente.





Sopa vigilia, bacalao, huevo, espinaca, garbanzos... plato clásico, hecho de forma clásica, sin adaptaciones de la alta cocina ni nada por el estilo, tratado de forma natural y con sabor suave, en ningún momento da sensación de saciedad que pueda estropear lo que queda por comer, ni lo que uno ya ha comido antes. A estas alturas ya hemos pasado a un vino tinto, de la zona de ribera del Duero, y una vez más, por despiste, no hay foto.



Como último plato fuerte antes del postre, filete de ciervo empanado y frutos rojos, muy sabroso en todos los sentidos, aunque quizá sea el más flojo de los platos que probé, quizá por la excesiva acidez del fruto rojo, pero la combinación es muy buena.



Y de postre, aqui hay que quitarse el sombrero, torrija asada con natillas, de verdad, una maravilla, cremoso pero sin ser empalagoso y con carga de aceite, el tostado que da a la canela, despierta mucho aroma y apetece repetir y repetir, pero os aseguro que al terminar uno no se queda con apetito.



He de decir que esta fue una de las mejores experiencias gastronómicas vividas hasta la fecha, por el tipo de local, el personal y su trato, pendientes en todo momento, y obviamente por la comida. Si hay que ponerle una pega al restaurante, es únicamente que le entra poca luz (por eso las fotos lucen más oscuras que en otras ocasiones), pero es un mal menor para todo lo que ofrecen.

Para mí, no hay duda, cada vez que pise Madrid, procuraré volver, aunque es recomendable reservar, pues no es extraño que uno no tenga sitio si va por libre.

Y hasta aquí, otra de mis experiencias en Madrid, ahora sólo me quedan un par más por contar, así que hasta la próxima ocasión...

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros