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lunes, 5 de noviembre de 2012

2 años de Buen Gusto Club Social

Buenas a todos.

Buen Gusto Club Social ha cumplido 2 años!!!, desde el 31 de Octubre de 2010 que empecé hasta la actualidad que esta página está en funcionamiento.

No sé si esto es mucho o poco tiempo, pero me alegra que de momento la página siga abierta y activa.

La verdad es que este año he tenido la suerte de mi lado, gastronómicamente hablando, y he tenido la oportunidad de compartir con vosotros mis incursiones en restaurantes en los que hace 5 años jamás hubiera pensado que algún día llegaría a pisar. He conocido gente que no sólo comparte esta afición, si no que son auténticos gurús y pozos de sabiduría gastronómica gracias a mi incursión en el mundo de twitter, he acudido a catas, presentaciones... Como he dicho, la suerte ha estado de mi lado.

Recuerdo cuando celebré el primer aniversario de este blog, lo hice hablando de Arrop, de Ricard Camarena y lo mucho que disfruté para celebrar mi cumpleaños con platos como estos.

Tomate de penjar y citricos

Sopa picante de sepia

Y que me sirvió para volverme a emocionar y enamorarme perdidamente de este apasionante mundo. Además ese mismo día tuve la oportunidad de conocer a Ignacio Medina, para mí, un ejemplo a seguir tras ver su trabajo en Gastroeconomy o en la Guía del Ocio de Madrid.

A partir de ese día, ese 4 de Octubre de 2011, me he llevado más alegrías que nunca a una mesa, aunque muchas de ellas sean desde la soledad.

Tras Arrop, se cruzó por mi camino nuevamente una ciudad, Madrid. Para mí una de las ciudades más bonitas que he tenido la suerte de conocer y en la que la oferta gastronómica es tirando a infinita para mi. Disfrutando de las tapas en Estado Puro, como sus bravas, Juana La Loca y su tortilla de patatas, quizá la mejor que he probado hasta la fecha, o el archiconocido Mercado de San Miguel, donde desayunar puede ser una odisea por tanto que hay para elegir.

Bravas de Estado Puro
Pincho de tortilla Juana La Loca

Desayuno de los campeones en Mercado San Miguel con la inestimable colaboración de Almudena
Pero Madrid no se quedó sólo en tapas, museos (impresionante la exposición de Chagall en el Thyssen o la República en el Reina Sofía) y conciertos (gran concierto el de Fitness Forever en la sala Sirocco), si no que tuve la fortuna de comer en La Terraza del Casino de Paco Roncero, donde vuelvo a disfrutar como un niño con zapatos nuevos.

Sepionet y gnocci pesto Paco Roncero

Y decía que la suerte estaba de mi lado, cuando en otra ocasión consigo mesa para probar la cocina de David Muñoz en su restaurante DiverXO, y como dije, "de DiverXO al cielo", una experiencia inolvidable, de la que guardo gran recuerdo del personal de sala, a quienes saludo desde aquí, y espero que este año sea aún mejor que el anterior (y yo que lo vea, jajaja).




Sin dejar de lado el gusto que supone para mi visitar y saludar a Iñaki Camba, Mayte y Mª Angeles en Arce, que fueron quienes me dijeron por donde moverme la primera vez que pisé Madrid con afán de conocer donde comer (por cierto, han modificado su web, www.restaurantearce.com), y que te hacen un menú como si fuera un traje a medida.

Espárrago blanco-verde con salmón casero y tierra en Arce

Pero el mundo no empieza y termina en Madrid, y una de las tantas bodas que he celebrado este año (un total de 10, el traje y la corbata han pedido la jubilación anticipada), me llevo a Bocairent, un pueblo de Valencia, y allí, con el respeto de todos los mencionados hasta el momento, me llevé una de las mayores sorpresas de este año con el trabajo de Paco Morales, y el poder que tienen las verduras. Un auténtico placer que me gustaría repetir y que si podéis, os recomiendo, no os lo perdáis.

vistas desde la sala de Paco Morales Restaurante, un mundo zen

Champiñones al sol
Y si ha habido un momento clave este año ha sido la primera reunión de los amigos de twitter, una herramienta que me era totalmente desconocida me sirvió para conocer a un grupo de gente de lo más variopinta pero con un punto común, una gran afición por la gastronomía. Gente como Dule (@dulegilcasas), una enciclopedia enológica y un auténtico crack con su blog de recetas en casa (www.dule.es), Pilar (@PilarMartinVal), un terremoto granaino afincado en Madrid que nos informa de novedades a través de su cafetera (www.unacafeteraenlarusiacomunista.com), una página que no debéis dejar pasar por alto, con entrevistas a cocineros como David Muñoz, Vicente (@xiquetdefoios), él como yo, estamos muy perdidos en el mundo del vino y nos dejamos llevar por los consejos de Dule, Josep (@Josep_Sanchis), un hombre unido a su libreta para apuntarse las novedades y sus opiniones sobre los restaurantes o German y Carito (@germancarrizo y @caritolourenco), que les hemos visto crecer desde Vuelve Carolina hacia El Poblet, siendo manos derechas de Quique Dacosta en Valencia.

Tener la oportunidad de conocer a toda esta gente sólo fue posible a través de la inigualable Begoña Rodrigo (@Bego_LaSalita), propietaria y cocinera de La Salita, un mundo propio y original donde disfrutar tranquilamente a ritmo de Chet Baker de un fabuloso menú que cambia cada 10 días, todo ello elaborado con un ingrediente básico, mucho cariño por su trabajo, y por su gente. Lugar de peregrinación ineludible si se visita la capital del Turia.

"El Tenderete" de La Salita
Y en parte, gracias a estos amigos twitteros, o a iconos actuales del 2.0 como Garbancita (@garbancita) o la propia Pilar (@Pilarmartinval), conozco un poco más mi ciudad y un excelente restaurante capitaneado por Dani Frias, La Ereta, donde pude disfrutar de una de las mejores cenas que hemos vivido mi familia en un restaurante, un lugar donde se une profesionalidad y buen trabajo con amabilidad y cercanía, a eso sumarle unas espectaculares vistas de toda la ciudad.

Vistas desde la Ereta
Pero no sólo he indagado en mi ciudad, también por la provincia, y una de estas experiencias fue mi reencuentro con Quique Dacosta Restaurant desde la primera y única vez que fui en 2009, y probar "Sabores del Mediterraneo", tras los méritos obtenidos este año.


Snacks Sabores del Mediterraneo
Pero sin lugar a duda, fue mi autorregalo de cumpleaños de este año, la visita a El Celler de Can Roca, la mejor experiencia que nunca he vivido tal y como os conté en el post. Algo inolvidable y que espero poder repetir y seguir disfrutando como la primera vez, aunque a ser posible en compañía.

Oliva caramelizada del Celler Can Roca
Cochinillo ibérico en blanqueta al Riesling
Y terminamos como empezamos, volviendo a celebrar mi cumpleaños, que lo celebro en varias tandas, junto con mi amiga Ame (@ameullde) que los cumple un día antes que yo, disfrutando del nuevo local de Ricard Camarena, que ya tuve la suerte de probar anteriormente con Dule, Berta, Begoña y Jorne. Un círculo vicioso que supuso una bonita tarde en Valencia y una gran noche en esta nueva aventura de Ricard, que a buen seguro cosechará nuevos éxitos, y que espero poder seguir viendo año tras año, para no perder esta costumbre que he cogido desde el año pasado.

Menestra templada de Ricard Camarena
Atardecer en Malvarrosa (Valencia)
Esto y más cosas es lo que he compartido con vosotros a través de este blog este año, donde os he ido contando mis experiencias, positivas y negativas, con más o menos gracia, mejor o peor redactadas, pero que como he dicho, el balance es de sobra positivo. Así que espero poder seguir haciéndolo, contando cada una de mis aventuras en clave gastronómica para que os divirtáis y si además os sirve de ayuda para vuestras propias excursiones, mejor que mejor. Lo que espero nunca le falte a este diario son las ganas y el gusto con el que escribo.

No me quiero despedir sin antes poner un enlace de una entrevista que hace Pilar (@PilarMartinVal) y publicada en su página www.unacafeteraenlarusiacomunista.com a Fernando Huidobro (para verla pulsad sobre el nombre), un auténtico ejemplo a seguir, y que define muy bien la misma esencia de este portal, la de hacer crónica, contar lo que me ocurre a una mesa y como lo he vivido.

Infinitas gracias a todos los que me leéis con frecuencia, a los que lo hacen de casualidad, a los que me animáis a que siga con el blog, a quienes me aportan ideas para mejorar, y a todos mis amigos en general. 

A todos vosotros, una vez más, GRACIAS.

Y como siempre, pero con más fuerza que nunca...

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros!!!












viernes, 24 de febrero de 2012

La Terraza del Casino, Una experiencia única

Buenas a todos, en esta ocasión vuelvo con un post diferente y muy especial para mí. Todo porqué pude cumplir uno de los objetivos que tenía para este año, y que llevaba persiguiendo unos cuantos más. Y por fin llego mi oportunidad.

El restaurante que voy a comentar no es otro que La Terraza del Casino de Madrid (C/Alcalá 15 Madrid. tlf 915321275, web. www.casinodemadrid.es).

Decía que va a ser diferente, porque dándole y dándole vueltas a la cabeza no era capaz de darle otro enfoque al artículo, ya que fue una experiencia única, y como única que fue tengo que darle un trato especial. Así que lo voy a explicar como una historia en vez de la crítica habitual a la que estáis acostumbrados.

Esta era una experiencia que quería vivir desde hace años, inicialmente por el vino, pues mi ilusión era conocer a Mª José Huertas, tras ver una entrevista que se le hizo hace ya unos 6 años más o menos en canalcocina. De ella comentaban que fue 1er premio nacional de gastronomía y la primera mujer en conseguirlo, fue una entrevista interesante y al mismo tiempo verla hablar lo hacía aún más , pues transmitía tranquilidad, y una sensación de humildad, y que alguien de esa categoría transmita eso hace que me apetezca conocerla. Pero claro, en ese tiempo a penas tenía un duro, y no me había metido tanto en este mundo tan apasionante que es la enología y la gastronomía, en el que a pesar de los años, sigo siendo un completo ignorante por todo lo que me queda por conocer.

Por otro lado, con el tiempo, después de probar Quique Dacosta o Manuel de la Osa, escuche el nombre de Paco Roncero, y leyendo leyendo, fui viendo que algo especial tenía que tener para que sus compañeros hablasen así de bien de él, y tras ver que además le gusta el deporte y conseguir ser portada de Men´s health, me generó aún más interés. Como apunte, Paco Roncero ha conseguido pasar de 112 kg a los 78 kg actuales, participando en triatlones y haciendo una gran difusión de algo tan sano como el deporte.

Así que en esta oportunidad que iba a Madrid, me lo programé para poder ir a La Terraza del Casino. Ya sólo el hecho de que confirmaran la reserva me llenó de ilusión, y he de confesar que me puse a saltar como un niño pequeño de la alegria, se que mi imagen queda dañada tras este dato, pero fue un gesto que no pude remediar, jajaja.

Y llegó el día, Miércoles 15/02/2012 a las 14:00 h., yo había llegado de Castellón esa misma mañana, me duché y para allí que fui con mi chaqueta, porque eso sí, en La Terraza es requisito indispensable llevar chaqueta, una prenda que a penas uso y que desempolve del armario, así que estaba entre la ilusión de comer en el casino y el miedo a que la chaqueta no fuera suficiente (miedos tontos de principiante en este mundo de los protocolos), pero no hubo ningún problema, y desde la recepción hasta el final fue toda una aventura de lo más agradable.

Tras confirmar mi reserva en la planta baja, me abren un ascensor individual, de madera, clásico, como el casino en general, y cuando llego a la tercera planta, el panorama cambia totalmente dando un giro de 180º, a un estilo mucho más moderno.

Allí me recibe el jefe de sala y me acompaña a mi mesa, y a partir de ahí, me limite a disfrutar lo máximo posible de la experiencia de un menú largo degustación con maridaje a elección de Mª José Huertas.

El menú consiste en Cocktail de bienvenida, Snacks, Tapiplatos, postre y pequeñas locuras (sí, como suena). y en cuanto a vinos, salieron un número de 6 vinos diferentes (1 manzanilla, 2 blancos, 2 tintos y 1 blanco dulce).

Obviamente entre tanto plato los hay que gustan más y que gustan menos, pero considero que en general, y en este tipo de restaurantes en particular, lo que cuenta es la experiencia y como lo viva cada uno. Así que quizá en esta ocasión no puedo ser objetivo porque me lo pasé muy bien tanto por los platos como por el personal y ese componente de ilusión que llevaba encima. Así que aviso que no toméis este post como una referencia crítica fiable, porque no quiero llevar a nadie a engaño, y seguramente gente que ya haya estado, discrepe de mi opinión.

Pues tras este pequeño inciso, os empiezo a poner las fotos y unos breves comentarios sobre los platos, perdonad que a uno de los snacks no hice la foto, pero si que lo explicaré.

Bueno, de inicio Cocktail de bienvenida, cocktail sólido elaborado al momento con nitrógeno líquido, en una mezcla de licor amargo y zumo de fruta de la pasión. Para quien no haya visto nunca en directo la elaboración con nitrógeno líquido, como era mi caso (en TV más de uno si que lo habrá visto), es un espectáculo muy llamativo y entretenido, y el resultado es un efecto sorbete muy agradable en el que al echarlo en la boca recupera casi en seguida el estado líquido y se abre mucho más el sabor de la mezcla, una mezcla de lo más agradable combinando el ácido y dulce de la fruta con el amargo del licor.


Snacks

1. Pan con mantequilla, Paco Roncero es un estudioso y defensor del oro líquido, el aceite de oliva, y en este snack le hace un homenaje, haciendo de algo clásico como es el pan con mantequilla, una forma diferente de verlo, con un pequeña lámina de pan con una mantequilla elaborada de aceite de oliva presentada en un tubo de pasta.


2. Galleta de tomate de penjar-Falsa espardenya-Magdalena de boletu-Parmesano: lamentablemente de esta presentación de 4 snacks no tengo la foto, pero comento, todos eran una explosión de sabor del elemento protagonista. 

Comentar en que consiste la falsa espardenya. Recordar que la espardenya es el pepino de mar, y lo que se come es la carne blanca, y que al haber poca cantidad y proporcionar el sabor que da, en gastronomía tiene mucho valor. En este caso, lo simula con arroz hinchado con una cubierta de alga nori para darle ese punto salado marino. 

Resaltar el hecho de que cada uno tiene una elaboración totalmente diferente, lo que le da un mérito añadido.

Pido perdón de nuevo por no tener la foto.

3. Polenta con café. quizá el bocado que menos me gustó, pues no soy muy amigo del café, aunque en ocasiones lo tome pero más por una cuestión de necesidad para estar despierto. Por otro lado el sabor de la polenta me recordó a la que hacía mi madre cuando era niño. Así que fue un contraste entre sabor e infancia.


4. Ruibarbo a la pimienta, plato curioso, me recordaba por la acidez al ácido del azúcar de las carreteras de golosina, con el crujiente del tallo de ruibarbo. Me gustó mucho.


5. Barquillo de kikos con guacamole: como comer nachos con guacamole, con un guacamole mas fino del que sueles tomar, una capa suave del barquillo que hace recomendable comerlo de un bocado o si lo haces en 2 ir con cuidado. Me recordó a las jornadas de mejicano con los amigos de Alicante.


6. Tempura de erizo de mar: este es un auténtico espectáculo de sabor, se come de un bocado y viene todo el sabor a mar que aporta el erizo de mar pero templado. Impresionante. De los mejores de la jornada.


Tapiplatos

7. Sashimi de pulpo con fruta, soja y jengibre: plato de cocina japonesa, buen plato con contraste de sabores y que pone una pausa después de la potencia del erizo de mar.


8. Ensalada de almejas y alcachofa: impresionantes las almejas, de un calibre grande, la alcachofa una cocción perfecta. Buena combinación la de molusco y alcachofa, que ya había tenido la oportunidad de probar en las jornadas de alcachofa de Arbequina de este año y estaba de lujo. Recordar que Benicarló (Castellón) tiene DO para la alcachofa.


9. Ñoqui al pesto con sepionet: Para mí, el mejor de la jornada, por varias razones, una por presentación, colores vivos y lustrosos, otra por curioso, es un plato para jugar, se tiene que comer en un sentido determinado y la última razón por sabor, como se rompe el ñoqui en la boca y libera el sabor es algo difícil de describir con palabras, el sepionet con el punto tostado... es un plato para probarlo.


10. Guisantes a la catalana: plato curioso por la forma de elaboración, para mi es la representación de lo tradicional y lo moderno, guisante natural frente guisante esferificado en una receta tradicional catalana. Me gusto el sabor, pero me gustó más el concepto. Gran plato.


11. Lasaña de ostras en tartar con crema de tuétano y aire de yema: soy un amante de los tartar, este estaba muy bueno, sabor potente y acompañado del ibérico que hacía de envoltura de la lasaña.


12. Royal de foie-gras con lentejas y ceps: desde los ñoqui el menú fue cogiendo fuerza ascendente en sabores y aquí se seguía mostrando ese ascenso, muy buen plato, sabroso, y conforme se va concentrando el caldo y el royal se empapa más, más sabor coge. Para los amantes de la cuchara, este es su plato.


13. Rape con pisto manchego en texturas: Curioso el ver el pisto manchego con pescado, pero es que la textura de del rape era tersa, y tenía sabor que con el pisto más suavizado a lo que estamos acostumbrados hizo que fuera un buen bocado. Y me encantaron las chip de ajo.


14. Wagyu confitado a 63ºC con puré de patata y setas: Impresionante, no sólo por el valor que tiene la materia prima, si no por el corte, solo al cortar ya daba gusto y sabía que me iba a encantar, impresionante la textura de esta carne, el sabor que genera... de 10.


15. Palomitas de maiz en diferentes texturas: definirlo como ingenioso, presentar las palomitas de maiz en polvo, helado y crema no se me hubiera ocurrido nunca (por eso no me dedico a la gastronomía supongo). Le daba ya un punto refrescante al menú.



Postre

16. Tarta de zanahoria: zanahoria con yogur, un punto dulce y suave que se agradece tras los últimos platos



17. Bombon helado: un clásico, en formato clásico. No todo va a ser vanguardia.


Pequeñas locuras

18. Canuto de frambuesa y lima-Filipino de galleta-Gianduja de chocolate y menta-Bizcocho de yogur y amaretto: A cada cual más rico, me quedo con el filipino, pues es la corteza de chocolate y dentro líquido de galleta, se come de un solo bocado. Y con el bizcocho, estaba riquísimo, era una esponja muy sabrosa.


Bodega

Sobre los vinos, os menciono los que sirvieron y un pequeño comentario de lo que me parecieron: 

1. Manzanilla Solear en Rama: el mundo de los olorosos es muy difícil para mí, de este solo puedo decir que me gustó mucho, suave para lo que estoy acostumbrado a tomar, quizá por eso me gustó más.
2. Juan Gil 2011 (monastrell): sorprende que de una uva como la monastrell consiga que sea seco, elaborado en Almansa
3. Pazo San Mauro 2010: Rias Baixas, muy sabroso y fresco.
4. Tridente 2009: Castilla Leon tempranillo, sensación de fruta madura y cacaos, muy bueno
5. Viña Sastre 2008: Tinto con cuerpo para acompañar la última tanda de platos.
6. Kracher Auslese 2009: Este dulce me encantó, recordaba a los tokay.

Para terminar tomé un orujo bien frío, enfriado por mi mismo con el nitrógeno líquido, es una sensación parecida a los laboratorios de prácticas de química del colegio. Y después una copa de Zacapa XO que hacía mucho tiempo que no lo tomaba. Para mí un buen final para una comida de este nivel. 

En cuanto al coste, el precio del menú degustación largo es de alrededor de 130€, bodega a parte. Hay otros tipos de menú y platos a carta, los precios se pueden consultar en la web que os he adjuntado al inicio del artículo.

Y hasta aquí lo que a comida y vino se refiere. A toda esta experiencia hay que añadirle la calidad y calidez que mostró el personal de La Terraza, una gente excelente, no solo por las atenciones que en este tipo de locales ya se presupone, si no por el trato recibido después una vez se fueron el resto de comensales. El hecho de poder hablar con el personal que quedaba de forma más distendida, romper en parte esa barrera cliente-personal de sala me resulta muy enriquecedor, por ver como lo viven ellos desde su punto de vista. Dar las gracias en especial a Francisco Ramirez, maitre, que me estuvo enseñando todo el casino y con quien pude hablar más largo y tendido de diferentes temas, tanto relacionados con la gastronomía como fuera de ella. Como apunte, fue segundo junto con su compañero de sala en el concurso de cata por parejas del año pasado de VilaVinateca, en el que yo también tuve la oportunidad de participar, con un resultado no tan bueno.

Una vez más, revindicar y defender el trabajo que realiza el personal de sala, ya que sobre ellos es sobre quien recae en gran parte la responsabilidad de que la experiencia gastronómica sea más o menos agradable. 

Todo esto junto con el detalle que tuvo conmigo el mismo Paco Roncero hizo que para mí esta experiencia se haya convertido en una de las más bonitas que he vivido a una mesa, y que si la suerte me lo permite, espero volver a repetir en no mucho tiempo.

Desde este humilde blog, muchas gracias por hacerme vivir una experiencia única.

A los lectores, espero que les haya gustado el artículo aunque haya roto con la linea común de publicación, es la forma más sincera que he encontrado para describir lo vivido en La Terraza del Casino.

Y como siempre, hay cosas que nunca cambian así que...

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.

























  

domingo, 18 de diciembre de 2011

Tapas por Madrid, donde la variedad no termina. 2ª E-tapa. Estado Puro.

Buenas a todos, recuperamos el recorrido por Madrid en un local que hacía tiempo que quería probar, tanto por las recomendaciones de los amigos (esto va principalmente por tí, Javi) como por la mente pensante que está detrás de este proyecto, que no es otro que Paco Roncero (Restaurante El Casino de Madrid, 2 estrellas Michelín).

Así que el sábado tras empaparnos de cultura surrealista y hacer una breve introducción a la patafísica de Rousel en el Reina Sofía, pasamos a probar este local, Estado Puro (Plaza Cánovas del Castillo 4. www.tapasenestadopuro.com). y de pasar por probar, nos quedamos a comer en la barra y fuimos pidiendo sobre la marcha.

Del local, resaltar esa decoración flamenco-pop, con el tejado decorado con peinetas y el mural al fondo de una sevillana al más puro estilo 50´s. todo un puntazo que une lo castizo con esta ola creciente de cultura pop. Por cierto, si uno/a quiere, se puede comprar una de las peinetas en la sección merchandising.

Y metiéndonos en harina, comencemos con el tema de la comida.

Como he dicho antes, nuestra idea era probar un par de tapas y cambiar a otro sitio, pero nos sentíamos tan a gusto en el local, aunque fuera la barra, que decidimos quedarnos, así que si véis alguna disonancia gustativa por los platos que pedimos, es que simplemente nos dejamos llevar por lo que nos apetecía tomar en ese momento.

De inicio, unos mejillones en escabeche. Buen calibre y bastantes unidades, escabeche suave, buen entrante para ir haciendo boca.


Patatas bravas. Siempre lo diré, para mí, uno de los puntos de calidad de un bar son sus bravas y la ensaladilla rusa, en este caso, son de 10. Realmente buenas y sabrosas, con un punto de picante perfecto y una bonita presentación y elaboración. Pasar por Estado Puro y no probarlas, es un error.


Ensalada Japonesa. Con jamón de pato, verdura fresca, bien aliñada, variedad de setas, fruta..., una ensalada muy completa.


Boquerones en vinagre. Espectaculares, buen tamaño el de los boquerones, bien marinados y con ese punto de exceso de vinagre que hace que te pique la garganta, que a mi particularmente, me gusta mucho. Con los chips de ajo, entran sin sentir. Muy buenos.


Espárragos trigueros en tempura con romescu. Quizá el menos vistoso de lo que pedimos, pero el punto del espárrago estaba muy bien, todavía un punto crujiente, la tempura bien hecha, sin exceso de aceite y con todo el sabor del espárrago. La salsa, a mi me gusta más ligera, pero de sabor estaba muy correcta.


Todo esto fue lo que tomamos, todo ello regado por cantidades ingentes de cerveza, y salimos por menos de 20 euros por cabeza.

Se que en este local hay que probar muchas cosas más, como la tortilla SXXI, minihamburguesa, pepito ternera... Pero para eso tendré que volver, y visto lo visto, seguro que lo haré.

Sitio más que recomendable tanto para parar a picar como para quedarte a comer, y además por un precio muy razonable.

Y para despedirme en esta publicación, os dejo este Dalí de su etapa cubista que me encantó. Si tenéis oportunidad no dejéis de pasar por el Museo Reina Sofía y visitar la exposición surrealista y la patafísica.


Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.