viernes, 26 de agosto de 2016

Nos, la infomalidad de Virgilio.

Ser uno de los 10 restaurantes más deseados por el aficionado pone mucha presión a las espaldas de quien lo regenta. Se generan muchas expectativas, el público desea una experiencia única, que salga todo a pedir de (su) boca, "se entenderá lo que he querido transmitir en este plato?" se preguntarán ellos mismos. Todo presiones añadidas a un elemento pensado para la diversión como es el comer.
 
Es por eso, creo yo, (y porqué es más rentable que el negocio principal) que Virgilio Martínez tiene NOS, y muchos otros tienen el suyo (Dani Garcia-BiBo, Camarena-Canalla Bistro, Roncero-Estado Puro y así un largo etc.).

Nos es un local muy llamativo, amplio con gran capacidad y 2 barras, abundante personal, ritmo frenético en los trabajadores, diversión en las mesas. Justo lo que debe ser.

Con una cocina sin grandes pretensiones usan la excelente materia prima local, como sus aguacates, algunos de sus marsicos, hortalizas, o carnes. Así un entrante caliente como la palta (aguacate) con camarones se hace jugoso por el golpe de calor, la hamburguesa no tiene nada que envidiar a muchas de NYC, y el jarrete de ternera es un reflejo de dominio de recetas clásicas.
 
La cerveza artesana también está dando fuerte en Lima
Las raciones son generosas tirando a abusivas, algo bastante frecuente por lo que vimos en bastantes restaurantes. Cantidades a las que no estamos acostumbrados, y que marcan esa tendencia que tienen en Perú a comer "plato único". Así que se hace conveniente pedir con mesura o con la idea de compartir.
Hamburguesa

Jarrete
El servicio está en la línea del país. Excelente atención y distribución de funciones entre el equipo. A pesar de un local abarrotado, no hubo demoras, despistes y predominó el buen talante.

Como pega, quizá sea de los locales que en proporción tiene mayor desajuste en precios con respecto a los que hemos ido probando. No deja ello que merezca la pena dejarse caer si se tiene la oportunidad.

Dar paso a lo informal siempre va bien, se trata de pasarlo bien y divertirse, el comensal y el cocinero.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.

miércoles, 22 de junio de 2016

Astrid & Gastón. Casa Moreyra, cuando Perú y Europa se dan la mano.

Probablemente el mayor abanderado de la cocina peruana (y sin el probablemente) es sin duda Gastón Acurio. Personaje que forma parte del G9 junto con Adriá, Barber, Bottura, Bras, Blumenthal, Redzepi, Atala y Hattori. Un referente mundial, que tiene su casa madre en la capital, Lima, con una gran inversión en una mansión colonial en el centro del barrio de San Isidro.
Casa Moreyra

En esta casa colonial se muestran sus intenciones de difusión de la sostenibilidad (G9 hace promoción y defensa del consumo responsable y sostenible de recursos alimenticios) en un local cuya decoración huye de la aparente sofisticación y le da un aire "reciclable" dentro de un invernadero invertido.

Salón
En cuanto a la cocina de Acurio, se percibe que ha estado en mucho contacto con Europa. Y al igual que Maido presentaba un paladar más discordante con lo conocido, en Moreyra esos despuntes están mucho más suavizados y muy adaptados a nuestro paladar, pero conservando el objetivo de recorrer el Perú en diferentes platos. Esta europeización le quita emoción y deja en parte frío por haber probado experiencias similares, aunque el derroche de platos y buen trabajo fue extenso. Especialmente ricos cebiche de pescado y marisco del día con leche de tigre de choclo al rocoto, pulpo lentejas, aguas de tomate y aceituna y pato maiz, mastuerzo y membrillo.

Cebiche
Cebiche


Como dije en el artículo de Maido, el trabajo de sala en este país me pareció sobresaliente, pero en A&G tanto en sala como en sumillería fue de 10. Un largo maridaje de, a mi parecer, grandísimo nivel con referencias internacionales y probando algún vino más local (mi experiencia con los vinos peruanos no fue muy buena a lo largo del viaje) y una cerveza artesanal. El inicio con el rosado  Sant Isidoro Rosato Marche iGT 2012 fresco y palatal, por el camino Colet Navazos, Fino Maestro Sierra, fabuloso El Enemigo Chardonnay 2012, vino argentino de alto nivel o un Beaujolais Charly Thevenet Grani & Granit 2014. Todo un buen derroche.
Cuy

Pulpo
Pato

Por otro lado el colectivo formado en su escuela de Pachacutec muestra una gran profesionalidad, y bien orgulloso puede estar Acurio de la cantera de profesionales que salen de esta escuela, y que desarrollan parte de su formación profesional algunos de ellos en casas como El Celler de Can Roca, Azurmendi o Mugaritz entre otros.

Muy europeizado para mi gusto, sin dejar de ser un buen restaurante que merece la pena ser visitado, y más tras los últimos artículos que he leído de Salsa de Chiles o Ignacio Medina, pues ha habido un cambio del que yo no era conocedor.

Se diga lo que se diga, y esté en la forma que pueda estar, Acurio siempre tendrá un nombre en la historia de la gastronomía y es quién más se ha preocupado por dar a conocer no sólo su cocina, si no la de todo el país. Una obra que trasciende al propio personaje, un gesto muy loable.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.


 


 











 


 



















sábado, 28 de mayo de 2016

Maido, Nikkei version extendida

Mucho tiempo sin publicar. Pensando, reflexionando, parado dándole vueltas de a donde se dirige la página, mi afición, y todo lo que gira en torno a ella. 

Disculpas a todos por este parón sin avisar, pero era necesario que me adaptara a una serie de nuevas circunstancias que han puesto patas arriba las prioridades y las preferencias (que no siempre van unidas).

A lo largo de ese parón reflexivo tuve la oportunidad de coger unas imprevistas vacaciones que me llevaron al otro lado del Atlántico y tocar con el Pacífico, hasta Perú. Un país que suena mucho en el ámbito gastronómico ya que muchos consideran que la nueva revolución vendrá si no de Perú, sí que de Sudamerica. 

En España tenemos grandes ejemplos de esta tendencia, desde Albert Adriá con Pakta en Barcelona a Luis Arévalo con Kena en Madrid, Gastón Acurio hace tiempo que aterrizó en España, y cada vez más proliferan cocinas con influencias peruanas. A caso no hay en cada carta un "ceB/Viche de..."?. Y uno de los conceptos más extendidos es la cocina Nikkei, el mencionado Luis Arévalo sea quizá la figura más representativa de este tipo de cocina en nuestro país. Pero si hay una que en la actualidad es el principal referente de esta cocina a nivel mundial, éste es Maido de Mitsuharo Tsumura.

Churo
Nikkei es la unión de la cocina japonesa con la cocina peruana, y Maido es el paradigma por el recorrido que hace por todas las cocinas del país. Desde la cocina de costa limeña a la arequipeña, parando por la selvática... un viaje sin moverte de la barra (una suerte tener sitio, y más en barra). Como decía es una visión global de la gastronomía peruana con matices japoneses, en la sencillez de transmisión de sabores y en la pureza de los mismos. Pero al mismo tiempo generando un nuevo registro por los diferentes puntos de acidez, astringencia, amargor etcétera que despuntaba en cada bocado. Como el Churo, el caracol gigante de rio con chamaca y espuma de dale dale  que sin ser el que más gustó por textura terrosa del cuerpo de la babosa y esos sabores de lodo, le confiere una identidad propia. Su visión del sanguche con pan al vapor, ceviche de lapas, un recuerdo infantil a todas esas lapas que hemos sacado en la playa con leche de tigre al ají amarillo Nitro, la gyoza de cuy como contacto con la sierra en un ejemplo sublime de la elaboración de una gyoza o el ceviche selva con el trabajo del palmito. 15 pases que fueron una divertida sucesión de contrastes como decía antes. Aunque mi plato de la noche fue la sacha soba de cangrejo. Bocados frescos de un plato originalmente caliente (soba japonés). Realmente soberbio.

Sacha soba
Si hay una nota común en todos los restaurantes y bares pisados por Perú, de todos los calibres, fue la amabilidad del personal de sala. En Maido no fue una excepción, una atención de alta profesionalidad con un buen equilibrio de atención/ausencia y un gran consejero como maridaje a base de Pisco, pues aunque había la opción de maridaje, preferí hacerlo con coctelería y todo un acierto, desde el sour al chiclano.
Chilcano
Gyoza de cuy
Ceviche selva
Maido fue para mi la gran revelación de lo que llevo de año de como me gusta comer, si bien se tiende a abandonar el menú degustación, a veces por tedioso, por cansado, por largo..., cocinas como la de Maido a mi se me hacen ideales para este tipo de menú porqué aunque haya sus picos (el churo fue una bajón importante) sí que nos dio un buen aperitivo de lo que iban a ser los siguientes días a lo largo de nuestro trayecto por parte del país.

Una primera parada en este viaje que dejó huella y perdurará en la memoria.

Encantado de volver, y espero no dejar mucho tiempo más entre publicación y publicación, pues tengo mucho borrador empezado que espero ir desempolvando.

Al final la vida hay que hacerla sencilla, porqué ya se complica ella sola lo suficiente. También por eso las redacciones espero sean menos recargadas, y dejen ver la esencia de lo que fue cada una de las visitas. Si se queréis artículos con más profundidad hay compañeros que lo hacen mucho mejor que yo, pero creo que este es un camino que se me acopla mucho mejor.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.
Snack piel crujiente de pollo, salsa pachikay. Senbei de arroz, chorizo regional, plátano asado, emulsión de sachatomate


Frejoles (crema de palta, culantro, frejoles regionales, gel de ponzu, crujientes de quinoa, crumble de café) 
Sanguchito de paiche, criolla de lulo

Ceviche de lapas, tierra de cancha chulpi, palta punta, leche de tigre al ají amarillo nitro
Sushi mar (calamar y concha)
Gindara con miso, casho fermentado, escamas de castaña y crema de papa sangre de toro


Asado de tira wagyu (50 horas), yema de huevo de corral, chaufa de cecina, ajicito de selva

Cacao
Maduro con shoyu, tapiocas de camu camu y taperiba, crujientes y gelatina de coco, leche de rroz