Mostrando entradas con la etiqueta Maido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Maido. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de enero de 2017

Ranking de 2016

Llega el final del año y el principio del siguiente. Muchas mesas pisadas a lo largo de estos 365 días. Muchas repetidas y otras nuevas. Viaje transatlántico por medio y todo, y el móvil repleto de fotos para poder recordar TODO lo que ha pasado en estos días. Y como últimamente me viene pasando llego algo tarde, pero es que 2016 ha estado muy ajetreado.
Cuando veo tantas listas de tanta gente, me doy cuenta cada vez más que todo esto no es más que una forma de alimentar nuestro ego, compartiendo con los demás los sitios en los que hemos estado. Una forma de decir "Yo he estado aquí, y muy probablemente antes que tú o más veces que tú, o haciendo el menú más largo y completo que tú" enmascarado en una difusión altruista de esta afición.
Aún así, participaré como en otros años, y publicaré las fotos de los 10 platos que más me han gustado en este 2016, aunque hay un montón más que hubiera puesto y habrían salido unas 50 listas de 10 platos (sólo con Dacosta ya hubiera hecho 1 lista). pero hay que jugársela que este año ha sido bastante prolífico y más en su recta final con la excursión a País Vasco, el reencuentro con Mugaritz (joer qué reencuentro!!!), el paso por Santiago Compostela (Casa Marcelo), Logroño, un intensivo valenciano con La Salita, Saiti, Canalla Bistro, Quique Dacosta y un par de jornadas épicas en Arbequina, en a penas 2 meses.

Y aunque de vino tengo aún menos idea que de cocina, pues también me he lanzado a poner aquellos de los que guarde registro gráfico y más me gustaron. Recalco lo de registro gráfico porque hay algunos que he probado en maridajes de los que no tengo imagen pero valían su precio en oro como algunos de los que me mostró Guillermo en Mugaritz o los de Quique Dacosta por Navarrete, del que sigo impactado por Vía Revolucionaria de Passionate wines. Pero en vinos este año ha venido muy marcado por una mayor incursión en los vinos naturales a través de Roger Díaz de Les Foes.

Ahí lo dejo.

Feliz 2017, que lo disfrutemos como mejor sepamos.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.




1. Pato azulón. Alabaster

Pato azulón de Alabaster

2. Huevo fresco del día, mahonesa, atún, espárrago blanco natural y liofilizado. Les Cols

espárragos de Les Cols

3. Sacha Soba, soba de sachapapa, aderezo rojo, vongoles, cangrejo. Maido

Soba de Maido
4. Bullabesa de gamba roja y gnocci de tapioca. Ricard Camarena

Bullabesa de gamba roja


5. Callos sin callos. 4 amb 5 Mujades

Callos sin callos de 4amb5 Mujades

6. Esferificación oliva. Bodega 1900

Aceitunas de Bodega 1900
7. Hueva de maruca. Quique Dacosta

Hueva de maruca de Quique Dacosta


8. Lechecillas con caldo de caracoles. Saiti

Lechecillas de Saiti

9. Cochinillo frito ligeramente picante y albahaca. Azurmendi

Cochinillo de Azurmendi
10. Limonostra. Mugaritz

Ostra de Mugaritz
11. Papada iberica. Alameda.

Papada de Alameda
Al final han sido 11, no sabía a cual sacrificar de la lista final.

Vinos de 2016

Arbequina
Egly-Ouriet viñas viejas en El Portal (Alicante)


Alabaster
Arbequina
La Llopetera en 4amb5 Mujades

Saiti
Les Foes en Le Bistrot
Krug en casa

viernes, 4 de noviembre de 2016

6 años de Blog, una crisis y un resurgir.

Y sin darme cuenta y dejándome llevar por el post-punk de los Joy División, me encuentro con que ya han pasado 6 años desde que empecé. Y este ha sido un año de gran contraste.

10 años de A Fuego Negro
En todas las relaciones hay momentos de crisis, la de los 6 meses, la del año, la de los 3, los 6... supongo que cuando se acercan fechas significativas como los 5 años o acabas de cruzar esa franja que te acerca a la década nos planteamos a dónde vamos y si tiene sentido seguir con ello. Esa crisis me ha asaltado a lo largo de este año con esto del Blog. Te planteas si realmente hay "alguien" al otro lado de las estadísticas, si realmente alguien lee y disfruta de lo que aquí vuelco. A eso se suma el hecho de disponer cada vez de menos tiempo para encerrarte y escribir. Se pierde ritmo, habilidad, creatividad y recursos para escribir con fluidez, lo que mina la calidad de tu texto. Y al mismo tiempo ves que tu mundo sigue girando a pesar de que no estés pendiente de llegar a los plazos que te habías marcado y publicado los artículos sobre este o este otro restaurante, y la pereza te arrastra.

Pero luego echas la mirada atrás, ves donde has estado, recuerdas lo bien que lo has pasado, lo que has descubierto, como volver a sitios de siempre siguen despertando e incluso aumentando la ilusión. Y te vuelves a plantear, si antes lo hacía, porqué no ahora también. Y en esas estamos, recuperando el ritmo, el pulso a la tecla, y el texto sale solo.

La controversia de Mugaritz, por favor la 3º o por favor no me comas?
A lo largo de este año ha habido 2 puntos de inflexión, uno fue un pequeño empujón para seguir hacia  adelante y el otro el espaldarazo definitivo. Han sido Maido y su cocina nikkei en su punto de origen ese primer impulso, volver a vibrar con sabores, contrastes, ampliación de registros, maridajes con piscos, chilcanos... sentado a una barra. Un sitio que deja huella. Y el otro punto es un viejo conocido que he visitado recientemente, la cocina que constantemente evoluciona para alimentar las mentes, donde se lucha contra la mente a través de los sentidos. Mugaritz es simplemente un templo y me ha ofrecido este año la mejor experiencia sin lugar a duda. Donde la cocina tiene su prolongación en la sala, donde la informalidad es seña de identidad aunque se trabaja de forma muy seria y disciplinada.
Soba de Maido

Otras 2 cocinas que en menor medida, pero que si han marcado este año, han sido las propuestas de Alija en Nerua, con el trabajo de la fina línea del sabor, haciendo que este esté aún mucho más presente, una paradoja organoléptica. Y Les Cols, un trabajo de coherencia, donde la sostenibilidad son los cimientos reales, desde las piedras de la masia hasta el plato. Propuestas que debieran tener más repercusión a mi forma de ver.
Chalota y tinta de Nerua

Por el camino, bastante recorrido, empezando nuevamente y como desde hace años en Quique Dacosta en una segunda entrega de "Estados de ánimo" que si una primera vez me dejó desconcertado en la 2ª estaba todo mucho mejor ensamblado convirtiéndolo en ese restaurante que me ha sorprendido en otras ocasiones. Junto a Quique he vuelto a visitar a viejos conocidos como Ricard Camarena que sigue demostrando que es uno de los grandes cocineros de España, con el trabajo de caldos y verduras, dejando para la impronta la berenjena con rillete de atún o la bullabesa de gamba roja, entre otros. Otro trabajo impecable de Camarena es Habitual en Mercado de Colón, la diversificación de proyectos para diferentes públicos objetivo es acertadísima y en todos se sale satisfecho. 
Berenjena y atún de Ricard Camarena

Saiti, La Salita, 2 Estaciones y Momiji, con Patiño en un momento creativo y con una calidad inconmensurable, La Rodrigo sigue a velocidad de crucero y poco la va a detener para cumplir objetivos a base de buen trabajo y constancia, Castrillón y Alonso acercan en Ruzafa la cocina al "indie", y Laso ejecuta una cocina kainseki de lo más atractiva en la zona de Mercado Colón. Y en un escalón de precio diferente la oferta de Germán Carrizo y Carito Lourenço en Doña Petrona ofrecen una cocina de sabor de "allá" muy rica, bien hecha, sin pretensiones que cala en el público. Unos proyectos que agrandan el momento que vive Valencia, gastronómicamente hablando, y los que me quedan por conocer.
Carabinero de La Salita

Lachecillas, gnocci de queso y jugo de caracoles
Si seguimos por la Comunidad Valenciana, en Alicante, a parte de mi paso por Denia, nunca falla El Portal de Sergio Sierra, pero en esta ocasión probamos Teatro Bistró, un proyecto más ambicioso, una cocina más técnica para realzar el recetario de la provincia de Alicante, un sitio de "obligado" paso si se va a la ciudad, y así aprovechan la estupenda bodega con la que cuentan. Un sitio que me dejó muy buen sabor de boca fue Brel en El Campello, cocina de fusión bien traída, pendiente de probar la "mesa 0".

Conejo con tomate de Teatro Bistro
Ya por Castellón, hemos tenido la apertura del nuevo proyecto de Barreda con ReLevante, una propuesta que amplia la oferta de la ciudad. En Benicarló Raúl Resino ha hecho crecer el nombre de la provincia como ganador de Cocinero del Año con una cocina de marcado km.0, y la reciente aparición de Roku en lo que a cocina asiática se refiere muestra competencia a lo de siempre, con la esperanza de que el público lo acoja bien y se le permita rodaje para afianzar su cocina y pulir detalles. Aunque como es sabido, Arbequina es mi debilidad, con cocina de mercado de corte clásico, muy "Santamaría" y con una bodega que no tiene competencia en la ciudad y probablemente provincia. El gastrobar Le Bistro, tras el cambio de manos en cocina ha vuelto a resurgir, apostando también en lineas de fusión, y ya fuera del ámbito gastronómico, Lupulove es el primer brewbar de la ciudad. Signo de que Castellón va incorporándose al tren de las tendencias y le aporta más vida.
Liebre Royale de Arbequina

Cangrejo real de Kena
También ha habido excursión a Madrid, donde este año han sido todo reencuentros (aún me quedan por contar Viridiana, Yugo The búnker, AlTrapo, pero pertenecen al año anterior), con una siempre agradable vuelta a Alabaster, local que no defrauda, cocina concisa, de repertorio, con calado, y con una bodega al mando de Oscar Marcos y Fran Ramirez, 2 tíos que saben lo que se cuecen como muestran en su colaboración con La Ser difundiendo en las ondas sus amplios conocimientos. Sudestada de Estanis Carenzo nos recuperó del chasco que nos supuso DiverXO, Sudestada sigue presentado una cocina fusión asiática con buen producto y sabores de predominante ácido y picante, y cuenta con una interesante carta de vinos naturales. DiverXO, ha sido el reencuentro más doloroso, un cúmulo de despropósitos arreglados por la compañía, pero que si analizaramos sala, bodega y cocina por separado no se acercaba a los buenos recuerdos de la primera vez en 2012. Pero como digo, ya me ha pasado en otros sitios, y es cuestión de volver, aunque haya que esperar 6 meses... Otro reencuentro fue con Luis Arévalo, desde Nikkei 225 tenía ganas de probar Kena, y es todo un acierto, está en muy buena forma, y la actividad que presenta es muestra de ello. La cocina perfectamente se confunde con los sabores de Lima de los grandes, como Maido. Cerca de Madrid, en Illescas tuvimos el reencuentro los amigos de la facultad para conocer por primera vez El Bohío de Pepe Rodriguez Rey, una revisión de la cocina manchega adaptada a la actualidad y con una oferta de vinos muy interesante que acabó siendo uno de los grandes maridajes de este año.

Pato azulón de Alabaster
Tenemos la suerte de ir todos los años a Girona, y a parte de la buena experiencia de Les Cols, probamos el primer proyecto de Xatruc, Castro y Casañs, en Cadaqués Compartir , y su nombre refleja muy bien lo que ofrecen, una experiencia a compartir, buena cocina, de ricos sabores viajados como un difícilmente olvidable rodaballo thai. También por Cataluña, en Ulldecona (Tarragona) está Les Moles, un restaurante que practica y ofrece la diversión al cliente, una cocina que tiene muchas influencias que se pueden reconocer pero que igualmente hace un buen trabajo que se acompaña de una buena sala y carta de vino.

Les Cols y la sostenibilidad
Rodaballo thai
Y en las vacaciones he podido hacer un viaje entre la cocina tradicional, la innovación y la creatividad. Conocer la cocina de Berasategui te permite experimentar la perfección, aunque esto no va unido a la diversión, antes una escuela similar como Alameda en Hondarribia me ofreció uno de los grandes platos del año con una papada ibérica de alto nivel, jugosa, sedosa y muy sabrosa, Azurmendi es el punto medio entre la creatividad desbocada de Mugaritz con la cocina de Berasategui, con las diferentes etapas por las que pasa uno por el restaurante hacemos al mismo tiempo una excursión por lo que es la cocina y forma de pensar de Atxa. Por supuesto un paseo relajante por Calle 31 de Agosto con parada en A Fuego Negro que cumple 10 años y con la onomástica reforman local pero conservando espíritu canalla que les caracteriza. Pero me quedo con los 2 grandes contrastes, por un lado la cocina clásica, que llamamos de siempre, como en Astigarraga en Roxario que con ella a los mandos te ofrece una tortilla de bacalao que no tiene parangón y al mismo tiempo y a pocos kilometros la cocina más revolucionaria que es Mugaritz, de la que yo creo ya he hablado suficiente.

Cochinillo de Azurmendi
Tortilla de bacalao de Roxario
De bajada me dejo caer en Logroño y de mano de un lugareño (gracias JoseMari) me hace de guía por la calle Laurel y esos bares de barra plateada, como El Soria, El Perchas y El Sebas y te marcas unos champiñones, un mollete de oreja picante y un montado de hígado respectivamente para acabar cayendo en la versión informal de Paniego, Tondeluna, y probar las famosas croquetas que bien merecida tienen la fama. Y en poco tiempo otra visión informal de la alta hostelería como la de Marcelo Tejedor en Casa Marcelo, una barra corrida que ofrece técnica, sabor y diversión en una hora y media, sin reservas, saltándose los protocolos habituales, en la ciudad con mayor número de marisquerías por habitante. Donde en ese tramo de tiempo pruebas desde un cabracho frito, pasando por una merluza al vapor, un bao de cerdo agripicante, o un tartar. Diversión asegurada.

Croquetas de Tondeluna
Steak tartar de Casa Marcelo
Así pues en las 2 últimas semanas he pasado por Guipúzcoa, Vizcaya, Rioja, Valencia, Coruña, es decir, Berasategui, Mugaritz, Alameda, Roxario, Azurmendi, Tondeluna, La Salita, Saiti, Casa Marcelo... Mucho recorrido, mucho por digerir, pero sobretodo mucho disfrutado que es de lo que se trata todo esto.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.

PD: Post dedicado a todos vosotros, pero en especial a Patricia, que es quien me sufre en esta adicción.







Ensalada templada de tuétano de verduras y bogavante



Papada de Alameda

Gamba Roja de Les Moles


Chorizo criollo de Doña Petrona




Callos de El Bohío



La pandilla en DiverXO



Dumpling de Sudestada


Molleja, calamar y repollo de 2Estaciones

Uno de los grandes atractivos de QDR, Didier Fertilati







sábado, 28 de mayo de 2016

Maido, Nikkei version extendida

Mucho tiempo sin publicar. Pensando, reflexionando, parado dándole vueltas de a donde se dirige la página, mi afición, y todo lo que gira en torno a ella. 

Disculpas a todos por este parón sin avisar, pero era necesario que me adaptara a una serie de nuevas circunstancias que han puesto patas arriba las prioridades y las preferencias (que no siempre van unidas).

A lo largo de ese parón reflexivo tuve la oportunidad de coger unas imprevistas vacaciones que me llevaron al otro lado del Atlántico y tocar con el Pacífico, hasta Perú. Un país que suena mucho en el ámbito gastronómico ya que muchos consideran que la nueva revolución vendrá si no de Perú, sí que de Sudamerica. 

En España tenemos grandes ejemplos de esta tendencia, desde Albert Adriá con Pakta en Barcelona a Luis Arévalo con Kena en Madrid, Gastón Acurio hace tiempo que aterrizó en España, y cada vez más proliferan cocinas con influencias peruanas. A caso no hay en cada carta un "ceB/Viche de..."?. Y uno de los conceptos más extendidos es la cocina Nikkei, el mencionado Luis Arévalo sea quizá la figura más representativa de este tipo de cocina en nuestro país. Pero si hay una que en la actualidad es el principal referente de esta cocina a nivel mundial, éste es Maido de Mitsuharo Tsumura.

Churo
Nikkei es la unión de la cocina japonesa con la cocina peruana, y Maido es el paradigma por el recorrido que hace por todas las cocinas del país. Desde la cocina de costa limeña a la arequipeña, parando por la selvática... un viaje sin moverte de la barra (una suerte tener sitio, y más en barra). Como decía es una visión global de la gastronomía peruana con matices japoneses, en la sencillez de transmisión de sabores y en la pureza de los mismos. Pero al mismo tiempo generando un nuevo registro por los diferentes puntos de acidez, astringencia, amargor etcétera que despuntaba en cada bocado. Como el Churo, el caracol gigante de rio con chamaca y espuma de dale dale  que sin ser el que más gustó por textura terrosa del cuerpo de la babosa y esos sabores de lodo, le confiere una identidad propia. Su visión del sanguche con pan al vapor, ceviche de lapas, un recuerdo infantil a todas esas lapas que hemos sacado en la playa con leche de tigre al ají amarillo Nitro, la gyoza de cuy como contacto con la sierra en un ejemplo sublime de la elaboración de una gyoza o el ceviche selva con el trabajo del palmito. 15 pases que fueron una divertida sucesión de contrastes como decía antes. Aunque mi plato de la noche fue la sacha soba de cangrejo. Bocados frescos de un plato originalmente caliente (soba japonés). Realmente soberbio.

Sacha soba
Si hay una nota común en todos los restaurantes y bares pisados por Perú, de todos los calibres, fue la amabilidad del personal de sala. En Maido no fue una excepción, una atención de alta profesionalidad con un buen equilibrio de atención/ausencia y un gran consejero como maridaje a base de Pisco, pues aunque había la opción de maridaje, preferí hacerlo con coctelería y todo un acierto, desde el sour al chiclano.
Chilcano
Gyoza de cuy
Ceviche selva
Maido fue para mi la gran revelación de lo que llevo de año de como me gusta comer, si bien se tiende a abandonar el menú degustación, a veces por tedioso, por cansado, por largo..., cocinas como la de Maido a mi se me hacen ideales para este tipo de menú porqué aunque haya sus picos (el churo fue una bajón importante) sí que nos dio un buen aperitivo de lo que iban a ser los siguientes días a lo largo de nuestro trayecto por parte del país.

Una primera parada en este viaje que dejó huella y perdurará en la memoria.

Encantado de volver, y espero no dejar mucho tiempo más entre publicación y publicación, pues tengo mucho borrador empezado que espero ir desempolvando.

Al final la vida hay que hacerla sencilla, porqué ya se complica ella sola lo suficiente. También por eso las redacciones espero sean menos recargadas, y dejen ver la esencia de lo que fue cada una de las visitas. Si se queréis artículos con más profundidad hay compañeros que lo hacen mucho mejor que yo, pero creo que este es un camino que se me acopla mucho mejor.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.
Snack piel crujiente de pollo, salsa pachikay. Senbei de arroz, chorizo regional, plátano asado, emulsión de sachatomate


Frejoles (crema de palta, culantro, frejoles regionales, gel de ponzu, crujientes de quinoa, crumble de café) 
Sanguchito de paiche, criolla de lulo

Ceviche de lapas, tierra de cancha chulpi, palta punta, leche de tigre al ají amarillo nitro
Sushi mar (calamar y concha)
Gindara con miso, casho fermentado, escamas de castaña y crema de papa sangre de toro


Asado de tira wagyu (50 horas), yema de huevo de corral, chaufa de cecina, ajicito de selva

Cacao
Maduro con shoyu, tapiocas de camu camu y taperiba, crujientes y gelatina de coco, leche de rroz