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lunes, 13 de febrero de 2012

Restaurante La Ballena, cambia como la marea.

Buenas a todos, en esta ocasión recuperaré un restaurante para ampliar la ruta por el paseo Buenavista del Grao. Restaurante La Ballena (Paseo Buenavista 4. tlf: 964283593). Un sitio capaz de lo mejor y por desgracia, a veces de lo peor.

El local está como he dicho en el paseo marítimo del grao de Castellón, es un local pequeño con decoración marinera, en el que conviene reservar, en fin de semana sobretodo. Aunque si podéis ir entre semana mejor, pues la locura que supone la cocina no es la misma y se le puede prestar más atención al punto de arroz.

Para mí, es en este restaurante donde consiguen el mejor punto del arroz seco, grosor de medio dedo, todavía con un punto farináceo suave, y tiene un excelente caldo para los arroces. En cambio el meloso, es otra historia, hay días que lo borda (como el día que voy a comentar) y días que es un arroz caldoso con la decepción (y a veces, mala leche) que eso supone.

Sobre arroz seco, hay 2 que son especialmente buenos, uno es el de puerro y sepionet, sí, como lo leéis, puerro, pero le da un sabor muy especial y está muy rico y además barato, y el otro es el de langostino, ortiga de mar, espardenya y dátil de mar, este es ya bastante más caro, pero esta sabrosísimo, es un compendio de mar en la boca realmente espectacular.

Yendo al último día que fui, lo que pedimos (una vez más iba con mi padre) fueron 2 entrantes, que fueron navajas y pulpo, y como arroz un meloso de carabinero.

Sobre las navajas, decir que estaban perfectas, navaja de playa, limpia, hechas en cazuela y con ajo, muy sabrosas.


El pulpo, estaba bien, pero demasiado hecho para mi gusto. Aunque no quedó ni media ventosa...


Sobre el arroz, he de decir que en esta ocasión, fue excelente, y compensó con creces la mala experiencia anterior con el arroz meloso con carabinero que pedí, y que de meloso no tenía absolutamente nada. Aún así, tenía un exceso de caldo, pero fue algo superfluo, porque de sabor y punto de arroz era un auténtico placer, el mejor que he comido en este restaurante con diferencia. Y se comprobó en que no quedó absolutamente nada en la cazuela y que no fuimos capaces de hablar de otra cosa que no fuera lo bueno que estaba el arroz.


Como postre, piña natural, que yo estaba muy lleno de los platos de arroz, no hice foto, por no acordarme y tampoco creo que la merezca.

Sobre bodega, muy corta, de hecho no hay carta, te la canta el camarero, en esta ocasión tomamos un Venta Del Puerto Nº12, vino D.O Valencia, no recuerdo añada, pero nos hizo buen papel.

Sobre el servicio, igual que los melosos, tienen días y días, hay veces que te dices que nunca vas a volver por algunas contestaciones, y otras son una gente encantadora, obviamente este comportamiento es directamente proporcional al pleno de la sala, a más gente, más probable que el trato no sea el mejor, y a menos gente, uno se puede sentir como en casa. Por eso recomiendo ir entre semana.

Sobre precio, no es barato, la media es de unos 50€ por cabeza, pero pienso que el seco que hace junto con algunos de sus entrantes clásicos (los boquerones en vinagre con garbanzos son míticos), merecen ser probados al menos una vez.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.



domingo, 22 de mayo de 2011

Casa Juanito, la mejor RCP de Buenavista.

Buenas a todos, en esta ocasión, vuelvo a comentar un restaurante de Castellón, el que, para mí, tiene la mejor RCP (Relación Calidad-Precio) del paseo Buenavista del Grao en Castellón. Este es Casa Juanito (C/ Paseo Buenavista 11, tlf. 964 282 057). Este restaurante lo conocí a través de las jornadas del arroz que montábamos los amigos durante la residencia, jornadas que hacíamos el primer jueves de cada mes y que íbamos probando las diferentes arrocerías de la zona, y probablemente, este restaurante sea el que más hemos repetido, por esa condición de RCP.

Como local, es un local amplio, sin estridencias y diafano, tiene 2 plantas, así que sitio hay y bastante, quizá cuando el restaurante está lleno se monta un poco de jaleo, sobretodo en la planta superior, pero eso, por desgracia es bastante común en los locales de buena vista, teniendo en cuenta que son todo fincas antiguas.

Como habréis intuido, a este local he ido en varias ocasiones, pero que tenga registro grafico, solo una, así que esa ocasión será la que comente, pero he de decir antes que nada que todo el producto que gastan es de mercado y lonja, así que siempre fresco, y con los consejos de Juan Carlos que siempre te recomienda aquello que mejor está y sin ánimo de hacer subir la cuenta, otra cosa de agradecer en este local es la sinceridad en este aspecto.

En esta oportunidad fui al restaurante con un amigo que se dedica a la hostelería y con altos conocimientos en el mundo del vino, esto, junto con que hacía tiempo que no nos veíamos hizo que durante la comida nos hiciéramos un par de botellas de vino, una de blanco, Ossian, vino que yo recuerdo bastante mineral, y muy agradecido al gusto, y un tinto, del que recuerdo que era de la zona de Ribera del Duero, con la suavidad suficiente como para acomodarse al arroz que luego nos tomamos.

Sobre el tema del vino en este restaurante, resaltar que es una de sus principales virtudes, bodega no muy extensa, pero cuidada, tanto en la variedad que ofrece, como las ofertas que tiene para promocionar algunos vinos, y sobretodo por el precio, os aseguro que es de los pocos restaurantes que conozco en Castellón que ajustan tanto el precio por botella que incluso he llegado a encontrar algunas referencias por precios más bajos que en tienda!!!.

Así pues voy a pasar a comentar lo que comimos ese día.

Al hacer como plato principal un arroz, lo mejor es no excederse con los entrantes, y más si se trata de un arroz meloso, del que fácil salen 4 platos por cabeza. Nosotros optamos por una de las sugerencias de Juan Carlos que fueron los langostinos de la zona, de lonja de ese mismo día y por unas almejas hechas a la marinera.

Sobre las almejas, decir que como más me gustan a mi particularmente son o crudas o a la plancha, pero la salsa marinera que ellos hacen, esta muy buena, no carga demasiado, y el pan con esa salsa va que vuela.


Los langostinos a la plancha, decir que sólo hay que tener cuidado con el tiempo que los dejas en la plancha, y estos estaban a la perfección, a parte de que eran muy sabrosos. Como comentario, decir que según me dicen a mi en el mercado cuando voy a comprar, que los mejores langostinos de la costa no son los de Vinarós, si no los de Castellón y Alamazora. Pero, esto es como todo, para gustos, los colores.


Y como plato principal, arroz meloso de castanyola, primera vez que probaba este crustáceo, no siempre lo tiene, y en esta ocasión nos lo ofreció, y como somos gente de fácil convencer, pues nos dejamos llevar. Hasta la fecha siempre había probado el de bogavante, y siempre me había gustado, pero he de decir que la suavidad que aporta la castanyola supera con creces al bogavante. La única pega, es que últimamente, abusan un poco de la picadita de ajo y le deja un regusto un pelín pesado al caldo. Pero sinceramente, de los melosos que se prueban en el Grao, para mí, hasta el momento, como lo hacen en Casa Juanito no hay quien lo supere.


Y tras ponernos hasta arriba con la comida, y con las 2 botellas de vino, pedimos el postre, del que no hice fotos, por que directamente, me olvidé. Pero después de comidas copiosas un sorbete siempre entra bien, son caseros y presentan de limón y de mandarina. la verdad es que sienta de maravilla, no son nada excepcional, pero se agradece.

A esto hay que sumarle el trato de sala, compuesto por Juan Carlos a la cabeza, que es quien hace la función de jefe de sala y te orienta sobre lo que pedir para comer y aconseja sobre el vino, y el trabajo de los camareros, gente de una amabilidad exquisita, de la vieja escuela ligados al restaurante prácticamente desde sus inicios (uno de ellos lleva más de 30 años en el restaurante). Y siempre que he ido, nos han hecho que la estancia fuera aún más agradable.

El precio en esta ocasión, subió bastante por el tema del vino, pero si uno no se excede en este apartado, la media suele ser de unos 40-45 euros por cabeza. si va más gente probablemente salga por menos.

Personalmente, Casa Juanito, es el mejor del paseo Buenavista.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.



martes, 9 de noviembre de 2010

Visita al Grao, contraste de clases (2ª parte)

Y aqui viene el contraste, cambiamos de un restaurante de toldo y sillas de plástico a todo lo opuesto, a uno de los restaurantes clásicos de la zona, "Rafael" (C/Churruca 28 tlf:964282185 web: www.restauranterafael.com)

Se decía que la calidad del restaurante había bajado mucho, y que no merecía la pena conocerlo, y mi conclusión es todo lo opuesto. Cocina de calidad, con producto de mercado, sin extravagancias, pero muy buena, trato excelente, atento en todo momento pero sin ser agobiantes. Y eso que en una ocasión fui sólo, habiendo otras 3 mesas de empresa, no me hicieron esperar lo más mínimo.

A lo largo de esta semana he ido 2 veces, una sólo y otra con mi padre, con lo que puedo ofrecer más opinión al respecto.

Yendo solo, como aperitivo ofrecieron unas croquetas de jamón, nada en especial, con la cerveza todo va bien.


Como primer plato probé el tartar de salmón, muy bien hecho, sabroso, la verdad es que estaba muy bueno, lamentar la cantidad, ración corta, pero muy bueno.


Lo de elegir el tartar de salmón vino por que en carta también tienen steak tartar y me apetecía hacer un mar y montaña del tartar, la pena estuvo en que ya no les quedaba steak, pero tuvieron el detalle de dejarme probarlo y me sacaron una pequeña degustación, decir que estaba bueno, pero me quedo con el de Kina de Categallo.


Como no había steak, opté por pescado, y la elección fue raya, nunca la había probado, y decir que estaba muy rica, con una salsa con tomate pimiento y pimentón picante que estaba muy bien. La carne de este pez es suave, se deshace en la boca, lo único, es que es incómodo por tener que retirar los cartílagos todo el tiempo, por que la opción de comértelo es aún más incómoda.


Y para terminar el postre, quizá esto sea lo más llamativo, todos los postres ofrecidos son caseros, y te los presentan en un carro, había oído que antes en restaurantes clásicos se servían de esta forma, hasta donde yo sé, de oidas, por ejemplo en el Majestic de Barcelona, los sirven de esta manera.


De todos los que te ofrecen yo opté por tarta de queso con arándanos, que estaba de vicio, y la tosta de cabello de ángel con almendra y piñones, y tres cuartos de lo mismo, muy buena. Como comentario decir, que diabéticos abstenerse.



Del maridaje, poco que decir, en vez de servir por copas, te presentan botellas de 3/8, y en mi caso fue un albariño, bastante flojo, del que ni me plantee hacerle foto, podríamos decir que es el único punto negro de una gran jornada.

En la segunda ocasión que fui con mi padre, se reprodujeron las sensaciones, trato amable, conversación distendida, también por que en esta ocasión éramos 2 mesas en todo el restaurante, pero eso nos permitió tratar más con ellos y entender mejor al restaurante, como detalle curioso hablar de la cristalería, una cristalería que respira solo, para vinos mayores que necesitan decantado, con esta copa lo puedes evitar y conserva mejor los aromas, parece una tontería pero es cierto, bebimos un Santa Rosa Reserva 2004 de Enrique Mendoza, que dio la casualidad que 2 semanas antes ya había bebido también, y la diferencia era notable, y la evolución en copa más rápida de normal.

Como en la ocasión anterior, el hecho de ir acompañado, en este caso por mi padre, en lo último que pienso es en hacer las fotos (es algo que tengo que mejorar, como muchas otras cosas), decir que para compartir, pedimos sepionet de playa, que estaba riquísimo, plato que requiere pan sí o sí, el otro entrante fueron los erizos gratinados, que también, estaban muuuuy buenos. Ambos fueron recomendaciones por parte de la casa. He de decir que mientras esperaba a mi padre, me di un caprichete y me pedí un par de ostras, que como todos sabemos no requieren mucha elaboración, solo saber abrirlas, eso no quita para que estuvieran buenas.


Como principal, pedimos un arroz negro, muy bueno el punto del arroz, sabor intenso, muy rico, pero se echa en falta un poco de cantidad, miden demasiado bien las raciones y no tienes opción a repetir.

Tras esto llego el postre, que ya os he presentado antes como se sirven, en esta ocasión opte por tarta de 3 chocolates, muy buena, lo acompañe de un vino dulce que hace tiempo que buscaba en una carta de vinos, Molino Real de Teófilo Reyes con DO Málaga, excelente vino dulce, sin llegar a ser empalagoso como me pasa con los PX, acidez regulada, una moscatel muy bien trabajada.

Y hasta aquí la segunda entrega de la visita al Grao.

En la tercera, comentaré el restaurante del casino de Castellón, y también hablare del restaurante japonés del Grao. No me gusta hacer críticas negativas, pero en esta ocasión no me queda más remedio, todo sea para que os evitéis tirar el dinero, o si vais, por lo menos vayáis con la información necesaria.

1 beso para vosotras y 1 abrazo para vosotros.

PD: Gracias a Ana por darme una visión crítica, desde ahora vigilo más mi redacción y procuro que se me entienda lo mejor posible.






lunes, 8 de noviembre de 2010

Visita al Grao, contraste de clases

Buenas a todos de nuevo.

Como ya dije en la última publicación, en esta ocasión he visitado el grao de Castellón para seguir con mis críticas y que terminaría hablando del restaurante del Casino Antiguo de Castellón.

Antes que nada, comentar que esta semana ha sido bastante ajetreada, y que he comido fuera de casa más de lo esperado, así que separaré las publicaciones para que no os canséis de leer antes de tiempo.

Y tras lo dicho, empecemos con la crítica!!!.

El primer restaurante a comentar será el Suquet de Peix de la plaza del mar del Grao de castellon, lo primero a resaltar es la plaza en sí, espacio abierto, en el que se asientan múltiples restaurantes-freiduria al mas puro estilo guirilandia, que de primeras echa para atrás, por que piensas "a saber que calidad de comida ofrecen y lo que es peor, a ver cuanto me cobran!!!", pero en estos sitios siempre nos exponemos a ello, y como unos cuantos palos ya me he dado, por eso resalto a este en particular.

Para mí, lo más bonito de este sitio, es precisamente que este en espacio abierto, así un día de invierno soleado lo puedes pasar comiendo en la calle (abren todo el año, o al menos esa es su intención), hay que tener en cuenta que en esta zona de 365 días que tiene el año, 320 hace sol, y no hay que desperdiciarlos.



Para muestra de lo que os decía aquí tenéis un ejemplo, estas son vistas desde la misma plaza un 4 de Noviembre.

Ahora pasemos a lo importante que es la comida, me vais a perdonar pero hay platos de los que no tengo foto, pero advertir, que las presentaciones no son nada del otro mundo, tengamos en cuenta que no dejamos de estar en un restaurante de sillas de plástico, mantel de papel... todo esto no quita que tengan una calidad de producto excelente, y que además sepan tratarlo. A resaltar de este sitio las croquetas caseras de vieira, cremosidad, sabor, y servidas con prácticamente todo el aceite ya absorbido, con lo que  empapan muy poco la blonda en la que te lo sirven. Otros entrantes a resaltar son el pulpito de roca, con un braseado muy bueno, las almejas a la plancha también están muy ricas, como veis, son platos que dependen únicamente de la calidad del producto, pero os aseguro que de la plaza, son los mejores, y encima a casi los mismos precios que el resto.

En esta ocasión, como plato "fuerte" pedimos un arroz de verduras, decir, que en esta ocasión iba acompañado por 2 grandísimas amigas, no por estatura si no por corazón, Pamela y Amelia, que nos juntábamos para desearle la mejor de las suertes en su nueva aventura trasatlántica a Pamela (todos sabemos que te irá fenomenal). Decir también que Ame fue quien me presento este local, y desde entonces he ido unas cuantas veces. Y como a Pamela le gustan las verduras más que a las cabras, esa fue la razón de este arroz. Del arroz diré que estaba bien, un buen punto, pero para mi gusto le faltaba sabor, insisto, era un arroz de verduras, a pesar de eso, en la paella no quedo ni un grano!!!.


Tras el arroz, vinieron los postres, algunos de los postres son caseros, no muy complejos, pero muy bien hechos, y como no, las chicas son unas enamoradas del chocolate, una del negro y otra del blanco, y como era una ocasión especial, había que dejarlo todo preparado, decir aquí, que me pusieron todas las facilidades para las peticiones, inestimable la ayuda de Beni, camarero del restaurante, que se portó todo el tiempo de forma excelente con nosotros, y que siempre que he ido, sea con restaurante lleno o vacío, siempre te atenderá con una sonrisa en la cara y transmite que le gusta su trabajo y el papel que desempeña en el restaurante, así pues, prepararon un mousse de chocolate con leche para Ame y una crema de chocolate blanco para Pamela, y como no podía ser de otra manera, se lo terminaron TODO.

Decir que las niñas tenían muchas ganas de pegarle bocado, y antes de que me diera cuenta ya se lo habían dado... con lo que no hay foto de los postres lamentándolo mucho.

Y hasta aquí la primera parte del recorrido, lo hago así por que les quiero dedicar este espacio en exclusiva precisamente a ellas, a Pamela y Amelia. Os merecéis mucho más que un hueco en este humilde blog, pero es un pequeño detalle que quería daros.

1 beso muy grande a las 2.

Y como siempre...

1 beso para vosotras y 1 abrazo para vosotros.