lunes, 24 de junio de 2013

Cesar Anca, local con seña de identidad.

Buenas a todos.

Con ocasión a una visita  a Alicante aproveché para probar locales de los que había oído hablar y no había tenido oportunidad de ir. En este caso Cesar Anca (C/Ojeda 1, tlf: 965201580, web: www.restaurantecesaranca.com). Mi duda era si probar El Portal, local del que por lo que se ve está arrasando y mucha gente de prensa gastronómica habla de él o Cesar Anca. Ambos están muy cerca el uno del otro, en el centro de Alicante, y muy próximos a la Explanada. Y si me decanté por éste fue por haber oído mucho menos de él, y así evitar ideas preconcebidas y escapar un poco de la "moda".

Desde mi punto de vista, no me equivoqué, me encontré con un local de los que te hacen sentir cómodo desde el primer momento, ya desde la reserva telefónica, y luego en el propio restaurante. Un local confortable, que se divide en zona de barra (por la que es más conocido), y el restaurante. También se dio la circunstancia de que al ser entre semana (miércoles) no había mucho público, así que más tiempo para atender a quienes estábamos, una pareja irlandoholandesa (que nos hicimos amigos hablando de mesa a mesa) y yo, de hecho el marido que era el que estaba de trabajo por Alicante, me decía que repetía en Cesar Anca porque le habían convencido con su cocina, y que él, como perito náutico viaja mucho por las costas de Europa y prueba muchos restaurantes. Y quiera uno que no, un punto de tranquilidad siempre da escuchar un comentario así.

Para comer me dejé aconsejar, y me recomendó Julian, el jefe de sala, que probara 2 entrantes que son los más reconocidos del local, uno que les acompaña desde hace 10 años, y otro de este año con el que quedaron segundos en la jornada de Tapéate, una iniciativa en la ciudad de Alicante, donde los comensales a través de sus votos por internet, evalúan las mejores tapas de la ciudad de los restaurantes y bares participantes. Como plato principal, cogote de merluza, recomendación personal del jefe de sala, ya que había entrado esa mañana y muy fresco, y como yo nunca había probado el cogote, era una oportunidad para no dejar escapar. 

Para beber, le comenté que si no le importaba hacer un maridaje, así que fui por copas, empezando por un espumoso, pasando por 1 tinto y terminando por un blanco.

1. Milhoja de manzana ácida con foie, baclao ahumado y queso de cabra: muy bueno, quizá pecaba de dulce por el caramelo sobre la manzana, pero la untosidad, con la acidez congeniaban muy bien.

Milhoja de foie

2. Canelón de rabo de buey con crujiente de ibérico: comprensible la aceptación de este plato/tapa, meloso, la pasta wan-tun más suave que la pasta convencional, la reducción de vino tinto con el jugo de la carne muy sabrosa, y el contraste del crujiente del morro de cerdo picado. Muy completo.

Canelón rabo de buey
3. Cogote de merluza: 1ª vez que lo probaba, elaboración clásica, pieza difícil de manipular para principiantes, pero la carne de la merluza se separaba perfectamente de la espina, y estaba jugosa y sabrosa. Rompe con los paltos anteriores, pero los caprichos son los caprichos, y se adaptan siempre bien.

Cogote de merluza

4. Pan perdido con helado de vainilla con chocolate caliente: Llegaba con hambre de Castellón, así que hay hueco para el postre, y la recomendación fue esta. Y buena recomendación, no es un plato complejo, pero resultón en sabores. Que con el vino dulce, monastrell de la zona entró muy bien.


Pan perdido
De Cesar Anca me quedo con 3 cosas: 1. Ubicación, vistas a la Explanada, y luminoso. 2. Comida: Buena RCP (casi 60€), 4 platos, maridaje, cervezas, café y me invitaron a la copa de Ron. Platos bien hechos y que te convencen de que estas pagando lo justo, ni más ni menos. y 3. Servicio: lo he dicho en más de una ocasión, servicio de sala es imprescindible, y en este caso, quizá por que ese día tuve suerte, o había poca gente, pero fui muy bien atendido por Julian. Pero sé que no fue suerte, pues al día siguiente volví, en esta ocasión a la barra con mi amiga Isabel, y el equipo de barra cumplía lo mismo, asi que se me quedó el recuerdo de que en Cesar Anca el servicio es una seña de identidad.

Siempre digo lo mismo, si no fuera porque hay muchos sitios por visitar, este sería uno de los que elegiría para repetir.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.





martes, 18 de junio de 2013

La Pitanza, 10 años de motivación.

Buenas a todos.

La vuelta de las vacaciones siempre son duras, y a la hora de volver a la rutina diaria creo que viene bien contagiarse de espíritus positivos, de gente que vive con gusto su día a día, y tomarlos como ejemplo. Y uno de ellos es Belen, cocinera y co-propietaria de La Pitanza (C/Quart 5. tlf 963910927, web: www.lapitanza.com), un local ubicado en el barrio del Carmen de Valencia que conocí a través de una de esas personas enérgicas que comento, Dule, y que me invitó a conocer este local en la celebración de su 10 aniversario, mérito a tener en cuenta en estos tiempos y con la competencia que hay en el sector.

Para celebrarlo se atrevió con un menú de 7 platos y un postre con maridaje por un precio muy ajustado. Todo ingredientes para que fuera más tentador acudir a la cita.

Menú
1. Olivas, papas y lateo: una forma diferente de los aperitivos de siempre, unos más afortunados que otros, me quedo con las aceitunas con el aroma de naranja.

Chipirón con fresas

Aceitunas

Mejillones escabeche
2. Alcachofa de Alboraia con tallarín de calamar: Bien cocinada la alcachofa, quizá no sea tan rica como la de Benicarló como profesa Maribel en Masterchef, pero muy buena que va bien con el calamar.

Alcachofa con tallarín de calamar
3. Garbanzo marinero con gamba, pulpo y erizo: Atrevida forma de fusionar legumbres y productos de mar. Excelente el erizo fresco limpio.


Garbanzos marineros

erizo de mar
4. Arroz de all i pebre con cococha: quizá el que menos gustó, algo carente de sabor para los ingredientes que contaba.

arroz de all i pebre con cococha
5. Patata ibérica con crujiente de cansalá: un plato contundente que se agradece.

Patata ibérica con crujiente de cansalá
6. Fideuá de montaña: correcto.

Fideuá de montaña
7. Rabo de toro: bien trabajado, meloso. Buen plato.

Rabo de toro
8. Torrija caramelizada con helado de Xixona: Un buen final dulce.

Torrija caramelizada

En líneas generales un buen trabajo, en el que se ve el esmero que se ha puesto para celebrar este aniversario. Y todo a un precio de 30€.

Esta comida también fue el ejemplo de que en compañía se disfruta más de la comida, la verdad que fue un muy buen rato compartido con Dule y Berta. A eso, juntar el conocer a Belen y Hugo, gente dinámica y contenta de dedicarse a este oficio (aunque todos sabemos de lo sacrificado del mismo y que no todo son rosas). Un gusto que pudimos repetir más tarde en otra oportunidad, con una vertical de arroces, una iniciativa ocurrente para prodigar las virtudes de una variedad de arroz de la zona.


Menú


Arroz del pobre


Arroz del Rico


Arroz all i pebre de cococha

Arroz pulpo y calabaza

Butifarra y calamar

Arroz amb fresols i naps

Arroz con conejo y alcachofas

Arroz al horno

Arroz de codorniz y setas

Soy bastante arrocero, y fue un menú muy completo, aunque me quedo con el arroz del pobre, con esa raspa de la anchoa me conquistó. El de pulpo y calabaza, muy gustoso, otro gran plato. Y fresols i naps, también muy sabroso. Serían mis top 3, aunque todos contaban con un buen fondo y estaban bien hechos.

Realmente un lugar que desde mi opinión merece una visita si uno quiere comer en Valencia por un buen precio, por su trabajo, su local y su trato para que sigan cumpliendo años.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.

lunes, 27 de mayo de 2013

FENAVIN. Parte II (Pago el Vicario)

Buenas a todos.

Volvemos con la experiencia de FENAVIN 2013, tras la salida nocturna del día anterior, que no fue excesiva y nos permitió ser responsables y recogernos pronto, volvimos a la Feria con ganas de pasar por el túnel del vino y probar cuanto más, mejor.

Cola de entrada al túnel
Una vez dentro del túnel, uno lo que ve es un horizonte sin fin de cubiteras y botellas. 40 pasillos con 40 cubiteras, Y eso es mucho vino para probar en una hora y media. Obviamente, la idea no es probarlos todos, si no ir a aquellas D.O que más interesan o las uvas que más gustan, o las etiquetas más vistosas o que se acomoden a tu local y comprobar si lo que está dentro de la botella está bueno y a buen precio.

Mi amigo Manolo y yo fuimos probando principalmente godellos, albariños, mencia y garnacha. Y yo desde mi poca profesionalidad, me guiaba mucho por las etiquetas vistosas y comprobar si estaban ricos o no, y alguna sorpresa me lleve de conjunción etiqueta-sabor, como el caso de Petit Agnés o Tocat de l´ala.



Ejemplo de uno de los 40 pasillos


Vista desde el túnel del vino

Bonita etiqueta y garnacha muy agradable y frutal

Otra garnacha de etiqueta original

Membrillera

Tras el cierre del túnel a las 13:00, bajamos a la planta baja para comentar con algunas bodegas, encontrarnos con conocidos de Castellón y seguir hablando de vino y probando alguno que otro, como Carmelo Rodero, bodega a la que le tengo aprecio, pues con sus vinos fue la primera cata que hice en mi vida, Carmelo desprende una simpatía sin igual, y su hija es otro encanto que no se cansa de explicar si uno lo necesita, y yo que soy cortito de entendederas, a veces lo necesito.

Así que después de todo esto, no nos queda más remedio que ir a comer, y en esta ocasión uno de los integrantes e impulsores del viaje, Jose Romero, socio principal del grupo La Guindilla (El Mercat de les tapes, 15 tapes GIN-BAR, La bodega de la Guindilla y recientemente de El Mercado en Benicassim), tiró de local conocido tras la experiencia de Miami Park y fuimos a Pago el Vicario (Ctra. CM-412 (Ciudad Real – Porzuna ) Km. 16. tlf: 902 092 926/926 666 027. web: www.pagodelvicario.com), y fue una experiencia de lo más interesante. 

Nos dejamos recomendar por parte de la casa y los platos fueron maridados con vinos de la bodega. Resaltables el rosado petit verdot y Agios (tempranillo-garnacha).

El restaurante está integrado en la misma bodega, vistas a los viñedos y a la cava de barricas. Techo altísimo pero a pesar genera calidez por el trabajo en maderas del local. El servicio fue excelente y el menú lo comento a continuación.

Bodega visible desde el restaurante

Vistas desde el ventanal del restaurante
1. Aperitivo: mejillón con remolacha: Buena forma de empezar para acompañar con el vino rosado.


Aperitivo de mejillón con remolacha
2. Degustación de 3 curaciones de queso manchego, el extracurado estaba impresionante con gránulos de cristalización.

Queso manchego 3 curaciones diferentes
3. Lomo de orza con pisto manchego: tierno el lomo y un pisto dulce, muy agradable la combinación

Lomo de orza con pisto manchego
4. Setas de temporada con yema de huevo: Perritxicos de buen tamaño, trompeta de la muerte, un pequeño surtido de monte bien salteado. Buen plato.

Setas de temporada con yema de huevo
5. Arroz de caza: plato potente, caldo sabroso y fuerte. Muy bien con el Syrah.

Arroz de caza
6. Manitas de cerdo: y subimos de potencia con las manitas, gelatina con un buen pimentón. Muy bueno, además bien con el tiempo que se estropeó ese día, apetecía platos fuertes.

Manitas de cerdo
7. Ciervo: Bueno, pero flojo, la carne estaba bien marcada, tenía sabor, pero tras la potencia de los platos anteriores se quedó corto. Guarnición muy pobre en cuanto elaboración. El vino, excelente. Agios.


Ciervo y guarnición

 Terminamos tan llenos, que no hubo hueco para postre, sólo para el café y hacer carretera de vuelta a Castellón. No puedo decir cuanto costó porque fui invitado, pero calculo que rondaría sobre los 100€, aunque he de decir que los hubiera pagado muy gustosamente por el despliegue de bodega y unos buenos primeros platos, quizá el ciervo no fue la mejor elección, en cambio el jabalí de Manolo estaba espectacular y el lechazo de Virgilio y Jose, igualmente muy bueno. Creo que merece la pena hacer la excursión, y si uno puede, y quiere alejarse del ruido, pasar una noche allí es tranquilidad asegurada.

Mi conclusión sobre FENAVIN 2013, es que esta feria NO es para mi, es interesante ver como funciona el mercado, probar multitud de vinos, vivir el ambiente profesional, pero al fin y al cabo es eso, profesional, algo que yo no soy y que a penas le puedo sacar partido. Me alegro muchísimo de haber compartido la experiencia y haberlo vivido desde dentro, pero es realmente un lugar para hacer negocio.

Espero que haya resultado interesante este artículo, a mi me lo parece.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.