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lunes, 2 de noviembre de 2015

5 años de Buen Gusto Club Social

5 años han pasado ya desde que empecé, 5 años de aprender que cada día soy más ignorante de TODO lo que la gastronomía abarca. No son sólo los productos y sus temporadas, las cocciones, las técnicas, los vinos, la sala, los clientes... es también desenvolverse en este ambiente, conocer gente, gente agradable y desagradable, capear situaciones... los entresijos son tediosos, artificiales, incómodos cuando son impuestos y divertidos, distendidos y gratificantes cuando son voluntarios. Hay que lidiar con todo ello... o no.

Sabiduría de mano de Subijana
Lo que sí he aprendido a lo largo de estos años como conclusión final es que este mundo es un juego en el que divertirse, como me dijo Pedro Subijana en una cena que recordaré por mucho tiempo, "Juan, la cocina nos sirve para pasar ratos felices". y este 5º año ha sido muy feliz, desde un nuevo inicio con Quique Dacosta, a pasar por Akelarre, Asador Etxebarri y Zuberoa, con mi obligada parada en Bar Ciaboga para disfrutar de mi desayuno de la mejor tortilla de patatas nunca vista por mi y mi caña de cerveza. Probar las alubias de Tolosa en El Frontón de Tolosa, fue una revelación de que en los guisos está el verdadero secreto de la cocina, que en la mano de Subijana habita la honradez, en Etxebarri se vive de la esencia y el perfume, del fuego que es la vida de la gastronomía con una txuleta que no tiene parangón, y Zuberoa, un antes y un después, con Hilario y Eusebio Arbelaitz que son el reflejo de la palabra restaurante como no lo había visto, perfección a base de trabajo en un entorno glorioso que es el pueblo de Oiartzun. Creo que Zuberoa y Akelarre son de los artículos que he publicado más entrañables y que más he disfrutado, y que eso se nota en el texto.

QDR Tomorrowland
Esta carne sólo se puede probar en Etxebarri
La tarta de queso de Zuberoa no tiene rival
Pero antes viaje por Holanda e Inglaterra, o Amsterdam y Londres, probando cervezas como si no hubiera un mañana, y disfrutando de cocina local, incluso en Londres, pues los ingleses aunque no lo creamos tiene la suya, con espléndido fish and chips y RoastBeef en Duke of Wellington, pero abiertos la cocina cosmopolita que Londres ofrece como en Roka, un excelente japonés que es todo un éxito.

El paso por El Celler de Can Roca siempre es un motivo de inmensa alegría, y más si se comparte con amigos, un post que recoge momentos de mucha diversión dedicados a una persona que se nos ha ido y a la que guardaba aprecio y mucho respeto, esa fiesta se la dediqué a él, a Paco, Dr. Francisco Ripollés.
3 Rocas como 3 soles y 3 estrellas, un planeta diferente

Como siempre paso por los sitios que me gusta ir habitualmente, siempre menos de lo que me gustaría, como es el caso de La Salita, que el día 2 de Noviembre cumple 10 años de andadura, que me presentó a uno de los grandes descubrimientos para mi este año, como es Momiji, el mejor japonés que he probado en la ciudad de Valencia por el momento, gran trabajo el de Laso en el Mercado de Colón., Arbequina que se ha despedido de las jornadas para dar un giro y seguir disfrutando de estar en la cocina, Canalla Bistro y Ricard Camarena son inamovibles en mi agenda o Saiti, que en mi última visita (comentada en Instagram y la página de Facebook) fue quizá uno de los mejores menús que he probado a lo largo de este año.
La Salita un frio día de Febrero
Restaurante revelación para mi

También me escapo de las elaboraciones complejas para disfrutar del producto en su esencia como se puede hacer en Askua o en Casa Jaime, 2 lugares muy recomendables y a los que no dudaría en repetir si se terciara la ocasión.
las kokotxas de Askua merecen un premio

Las vacaciones son para disfrutar y descansar, y en mis 2 quincenas he conseguido ambos objetivos, pasando por Tenerife no sólo disfruté de lujos como MB Abama, una aproximación a la cocina de Berasategui en manos de Erlantz Gorostiza, que fue muy amable con nosotros, o de Kabuki Abama en manos de Dani Franco, para mi el mejor Kabuki que he probado, aún por encima del de Madrid. Quizá es que estar de vacaciones haga que todo sepa mejor. Y de los lujos a lo sencillo, que un paseo por guachinches como El Cordero o una taberna marinera como Tabaibarril saben a gloria y a amabilidad canaria.
Kabuki Abama, ineludible si se pisa Tenerife

Unos espárragos sublimes en MB
Los callos de la Tasquita deben llegar al altar
La segunda quincena está por contar, pero si enumero me quedo sin palabras para definirlo. Madrid un auténtico despropósito de buen hacer, empezando por Altrapo, donde Paco Morales se expresa de pleno en manos de Rafa Cordón, a la espera de la apertura de NoorAlabaster es la quintaesencia del trabajo bien hecho, un excelente equilibrio entre todas las patas de la mesa de la hostelería, soberbia cocina, soberbios vinos a excelente precio, soberbio producto, y soberbia sala en manos de Fran Ramirez y Oscar Marcos, 2 capitanes generales más que consagrados en estas funciones. Y como vienen tiempos de entrega de estrellas, para mi, son firmes candidatos a obtenerla con todas las de la ley. Viridiana, la raza flamenca se ve en cada plato, un Enrique Morente de la cocina, un "fusionador" con guisos que claman al cielo de lo buenos que están, Yugo The Búnker, un japonés de alto copete, que si pule detalles puede competir con los grandes de tú a tú, aunque en precio ya lo hace, el producto casi lo justifica, o La Tasquita de Enfrente, de los más divertidos que he probado, guisos clásicos de producto, ejecutados a la perfección para ser disfrutados en una sala que es una sala de museo y un excelentísima atención, sin lugar a duda gratísimo recuerdo el que me llevo de Madrid.

Yugo The Bunker
Abraham te recibe con sombrero en Viridiana
Pero entre medias estuvo Italia, Bolonia, Módena y Ferrara, un despiporre en compañía de mi amigo Fernando Huguet (con quien estuve en Altrapo, Alabaster y bares varios), mucha suerte en Bolonia con Sale Groso, un restaurante de corte ecológico con un excelente producto de mar y unas pastas como sólo los italianos saben hacerlas, y ahí empezó nuestro idilio con el vino de la zona. En Módena se nos apareció la gran revelación, Massimo Bottura y su Osteria Francescana para hacer un sueño realidad. Allí se alcanza la sinestesia, se huelen los colores, saboreas los olores, y ves más allá de las 4 paredes que te rodean. Sin lugar a duda la mejor cena hasta este momento. Para terminar en Ferrara probando desde carne de burro a unos sedosos y excelentes helados artesanos, pasando por una serie de Aperol Spitz, que como en Osteria Rosafante no se prueban en ningún otro sitio, que grandes anfitriones tuvimos, gracias a nuestro amigo Matteo.

Grandes vinos, comidas, monumentos y mejores personas
Psicodelia emplatada, un cuadro comestible de Bottura
Y como siempre, me dejo caer por Alicante, menos de lo que debiera, pero paso. Y así he podido desvirtualizar cocinas como L´Amagatall de Tota, que hace un excelente trabajo en su Alcoi o probar la cocina de Baeza&Rufete, una cocina de alto nivel que corresponde a su título de "mejor cocinero del año", a la que le desmerece el local. O el reencuentro con amigos (18 años de amistad, la mitad de nuestra vida) en La Finca de Susi Díaz, cocina muy elegante en un espléndido entorno. Y siempre con paso por El Portal de Sergio Sierra y/o Piripi o Nou Manolín, las 2 mejores barras del país, sin lugar a duda para mi. Sin dejar de lado unas bravas con un buena cerveza, de las muchas que tienen en carta, mirando al mar en El Club de la Cerveza.

Probablemente la mejor barra del país, Nou Manolín
Ha sido un gran año, un año de muchas experiencias, y enlazando con el principio, un año para aprender que al final todo esto es para disfrutar. No hay nada mejor que sentarse a la mesa, a ser posible rodeado de amigos, dejar el móvil a un lado y gozar como energúmenos comiendo y bebiendo, que eso se nos da bien a la mayoría de la gente.

Lo de contarlo se le da mucho mejor a los profesionales, gente que os recomiendo seguir, como Jorge Guitián, Matoses, el grupo de los gastrogatos en Vanitatis, Espetoblog de Carlos Mateos, Fernando Huidobro, Xavier Agulló y sobretodo Phillipe Regol, con ellos se aprende de verdad.

Con esto quiero decir que me despido, me despido de tomarme esto de la gastronomía de forma tan seria. He disfrutado muchísimo escribiendo, inspirándome, buscando información, leyendo, pero llega un momento en que estar al pie del cañón con la vida cotidiana se hace difícil.

Quizá vosotros, quienes me leéis ya lo veíais de esa forma, de esta forma distendida, y es posible que fuera yo quien se obligara demasiado. Sólo espero que estos años que habéis visto crecer esta página hayáis disfrutado tanto como yo.

Seguiré escribiendo, seguiré publicando artículos en la página de Facebook, y fotos en Instagram, sobretodo para contar Osteria Francescana, que eso no tiene precio. Pero dentro de mi se ha cerrado una etapa.

Como siempre os digo...

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros. Gracias por un año más de vuestra confianza.

miércoles, 24 de junio de 2015

Kabuki Abama, la unión de Japón y Tenerife.

Kabuki Abama de Dani Franco.

Si Erlantz Gorostiza, lleva a las espaldas el nombre de un grande como Berasategui en MB Abama, oír Kabuki es sinónimo de Ricardo Sanz y la cocina fusión "japocañí" o sin ser tan horteras la unión de la cocina japonesa con la española, pero no precisamente la más castiza.

Como bien sabemos la cocina japonesa tiene un elemento primordial por encima de otros tipos de cocina, el producto. Así pues siguiendo esta filosofía, el grupo Kabuki, con Dani Franco al frente de Abama, aplica la excelencia del producto no sólo al pescado, si no a todos ellos y a su entorno, y Canarias tiene una idiosincrasia particular con un recetario propio.

Kabuki es de largo el restaurante estrella más informal que he pisado, tanto en Madrid, como Valencia y en esta ocasión Tenerife, a pesar de estar el Ritz-Carlton por medio. Y esa informalidad también rompe con la rectitud ceremoniosa que se asume a los japoneses, y hace también más divertida la velada.

Decidimos no complicarnos la vida y pedir el menú del chef que se presenta en varios pases, iniciando unos aperitivos, posteriormente cortes de pescado (usuzukuris), luego una elaboración caliente de pescado para continuar con una selección de nigiris y terminar con los postres.

Empezamos pues con los aperitivos al centro con la berenjena frita en aderezo de miso, mantecosa y dulce, guarnecida con cherry braseados, aportando acidez, edemame con goma-dare, estas judías se comen como pipas, pero mojadas en la espuma de goma-dare (salsa de sésamo) se convierte en un vicio aún superior, gyu-shoga, caldo de ternera wagyu templado con verduras, muy sabroso, pero quizá la carne muy cocida (quizá por no comerlo a tiempo) al ser tiras muy finas, ensalada de alga con pepino y jurel ahumado, platazo fresco y marino, y el jurel con un ahumado bien presente y fresco en la boca y terso en textura y para finalizar aperitivos, las navajas con yuzu, para mi gusto el mejor de los aperitivos, muy bueno el punto del ácido del yuzu junto con la textura melosa y el sabor de la navaja.

Navaja con yuzu
Judias de soja con goma-dare (salsa de sésamo)
usuzukuri ventresca de atún con pan y tomate
Seguimos con los cortes de pescado, los usuzukuris, cortes muy finos, prácticamente como un carpaccio, con diferentes aderezos. El primero de ellos era corvina con adobo gaditano y harina frita, emulando la típica fritura andaluza, seguido de cabracho a la bilbaina y terminando con ventresca de atún con pan y tomate. Muy agradable el crujiente de la harina frita dándole además más consistencia al conjunto de ese corte tan fino del pescado, los puntos picantes suaves de la bilbaina con el cabracho muy de agradecer, y la nueva versión del atún me resultó más sabrosa que la que probé años atrás en Madrid, no cabe hablar de la excelencia de los pescados porque se da por supuesta, y la foto del atún creo es buen reflejo de ello.

Seguimos con el pescado del día, en este caso salmón con crema de espárrago blanco y crujiente de piel, un buen conjunto quizá algo graso en boca, pero para aliviarlo teníamos el champagne.

Después la selección de nigiri, en 2 tandas, una primera tanda de corte más tradicional exceptuando un corte con velo ibérico, de los cuales el principal protagonista fueron todos ellos por el excelente arroz del que estaban formados, el mejor arroz que he probado en España sin lugar a duda, aunque si eligiera uno me quedaría con el de vieira. La siguiente tanda es más reflejo de esa fusión, usando el huevo y la trufa, la hamburguesa o la gamba a la plancha (que gusto da chupar la cabeza), se mantiene obviamente la calidad del arroz.

Nigiri
Lamentablemente hay que terminar el menú y llegan los postres. Y qué decir, pues geniales como el resto de la cena. Empezando con una variante de pre-postre con una tortilla de langostino, un sabor curioso entre el dulce con el sabor del langostino, tan curioso como agradable, y una textura sedosa y esponjosa, seguimos con unos postres más al uso con una panacota de té verde cremoso y muy bien equilibrado el amargor del té, una tarta de queso más que notable para terminar con un clásico e insignia del grupo Kabuki como es el cremoso de chocolate blanco, gelatina de yuzu y frutos secos garrapiñados.
Tortilla de langostino
Cremoso de chocolate blanco con gelatina de yuzu y garrapiñados

Para beber tiramos a las burbujas con un Drappier Rosé Brut (71€) siguiendo consejo de Sumiller, que también nos aconsejó en caso de no optar por champagne, por alguno de la amplia lista de Riesling alemán. Una carta que se mueve por un 100% el valor sobre PVP.

Cocina divertida, sabrosa y sorprendente, una cocina japonesa que sin ser purista es donde mejor y más he disfrutado, tomando el mejor arroz de nigiri hasta la fecha en España y con los trabajos de unión con la fritura andaluza por ejemplo o la vizcaina, de cítricos como el yuzu en la navaja y una versión mejorada del pan con tomate con respecto al que pude probar años atrás en Wellington que la supera. Si tuviera que poner algún punto negativo sería la poca presencia en este menú de unión con la cocina canaria, pero como digo es en este menú en particular, seguramente en otras ocasiones sí que esté más presente esta fusión o con sólo pedirlo no me extrañaría que se introdujera algún cambio para cumplir ese capricho.

Se suma la buena sintonía muy distendida con Javi, nuestro camarero, un auténtico fenómeno que potenció aún más el buen ambiente generado en nuestra mesa y aderezado por las copas que iban cayendo de Champagne.

No es de extrañar que en una de sus visitas a Tenerife con Martín Berasategui, David de Jorge pasara 3 noches seguidas cenando en Kabuki para poder probar la mayor variedad posible de la carta, porqué si yo pudiera, hubiera hecho lo mismo por todo lo que he comentado, cocina, bebida y excelente trato. Una informalidad muy bien entendida en un restaurante de esta categoría que hace que no duela pagar el peaje de la cuenta al salir.

Para mi, visita obligada para todo aquel que una de sus aficiones sea la cocina japonesa y le guste salirse de la ortodoxia.

Un beso para vosotras y un abrazo para vosotros.




Berenjena frita con aderezo de miso y Gyu-Shoga


Ensalada de alga y pepino con jurel ahumado


Usuzukuri corvina con adobo gaditano y harina frita

Usuzukuri cabracho con bilbaina


Salmón con crema de espárrago y crujiente de piel bacalao

Nigiri


Pannacota de té y tarta de queso



Atún con pan y tomate en Wellington 2012


Cremoso chocolate blanco y gelatina de yuzu en K.Wellington 2012